VIVIENDA

España concentra en 7.000 pueblos de menos de 10.000 habitantes la mitad de todas las casas vacías del país

En los municipios de menos de 100 habitantes, el 70% de sus viviendas están vacías

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Alba Martín

En plena crisis de vivienda, España tiene casi 4 millones de casas vacías. Sin embargo, se da la paradoja de que se concentran, precisamente, donde menos se necesitan. De hecho, el 84% del territorio —que alberga sólo un 16% de la población— tiene casi un 15% de las casas vacías del país.

En los pueblos de menos de 100 habitantes, el 70% de sus viviendas están vacías o se hace un uso muy puntual de ellas. Por su parte, en los municipios que llegan hasta los 500 habitantes, la proporción es del 57%.

En términos generales, en el conjunto de los algo más de 7.000 municipios españoles de menos de 10.000 habitantes, donde reside poco más del 20% de toda la población española, se encuentra el 45% de la vivienda vacía de todo el país. Todo ello mientras el país acumula un déficit de más de un millón de viviendas anuales.

Estamos hablando de que en el territorio en el que viven menos de 10 millones de españoles hay casi 2 millones de casas libres. Es decir, todo lo contrario de lo que sucede en las grandes áreas urbanas.

En ciudades como Madrid, Valencia, Málaga o Barcelona, donde la población ha aumentado en más de seis millones de personas desde 2001, actualmente se concentra el 70% de los habitantes de España.

En estas urbes, donde la presión sobre la vivienda es brutal, el mercado se encuentra sobresaturado y no hay casa libre para casi nadie. Al menos no una que se pueda permitir económicamente el grueso de la población.

El último informe del Observatorio del Alquiler subraya que la despoblación y la crisis de acceso a la vivienda no son problemas independientes, sino dos manifestaciones de un mismo desequilibrio territorial.

«Donde la población se concentra, la vivienda escasea y los precios se disparan; donde la población desaparece, la vivienda pierde valor, uso y mercado. Esta paradoja, la coexistencia de un parque de 3,8 millones de viviendas vacías con una crisis aguda de acceso residencial en las grandes ciudades, tiene como resultado un círculo vicioso que se retroalimenta».

Pérdida de recursos en la España vaciada

Según señalan desde el Observatorio del Alquiler, la pérdida de población erosiona también la base fiscal de estos municipios y fuerza el cierre de ciertas dotaciones básicas: solo entre 2012 y 2016 se cerraron 311 oficinas postales rurales, más de 250 escuelas de infantil y primaria han cerrado en la última década, y el total de centros de salud y consultorios cayó a su mínimo histórico en 2023.

Cada cierre de servicio reduce de manera notoria el atractivo del municipio, empujando a más familias a marcharse y profundizando el círculo vicioso que conlleva el abandono rural.

En el lado opuesto se encuentran las grandes ciudades donde la sobrepoblación está tensionando el mercado inmobiliario al máximo y sin previsión de que la oferta aumente en consecuencia a corto o medio plazo.

De hecho, la Comunidad de Madrid supera los 7 millones de habitantes y prevé alcanzar los 8 millones en el año 2039 (su flujo anual de crecimiento es casi de cien mil personas).

Por su parte, Barcelona reúne ya más de 3,5 millones de individuos, con tendencia a crecer. Las proyecciones del INE respecto a otras urbes similares arrojan parecidos incrementos demográficos a largo plazo: Baleares (19,0%), Comunidad Valenciana (19,0%) y Murcia (17,2%).

Para el año 2039 se prevé que en Madrid y Barcelona resida el 27,41% de la población nacional. Si se tienen en cuenta los núcleos del arco mediterráneo, Valencia, Alicante o Málaga, la concentración en grandes áreas urbanas puede llegar al 42,8%. Casi un 43% de la población española se concentrará en cinco puntos concretos de todo el territorio. Localizaciones donde la vivienda es un bien escaso y más necesario que nunca.

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