España tardará 60 años en cubrir la demanda de vivienda: un déficit de un millón de pisos
A pesar del incremento de la producción de obra nueva, los datos reflejan que la oferta no ha cubierto la demanda
La falta de vivienda y las dificultades que tienen los ciudadanos para acceder a ella se ha convertido ya en uno de los principales problemas de los españoles. Los últimos datos del Parque de Viviendas en España entre los años 2014 y 2024 muestran que el número de viviendas se ha incrementado un 5,9%. En datos absolutos, es pasar de 25.493.000 a 27.005.000 unidades, lo que significa 1.512.000 viviendas más durante este periodo.
Un aumento que se desglosa en dos categorías principales sobre el uso: la vivienda principal, que ha pasado de 18.040.000 unidades en 2014 a 19.278.000 en 2024, lo que supone un crecimiento del 6,9%, y la vivienda secundaria, que ha pasado de 7.453.000 a 7.727.000 unidades en el mismo periodo, registrando un incremento del 3,7%.
«Durante estos años estamos viendo cómo aumenta el parque de viviendas, pero sigue siendo insuficiente para la creciente demanda nacional, sobre todo después del parón de construcción que tuvimos en los años posteriores a la crisis de 2008», destaca Laura Martínez, portavoz del asesor y comparador hipotecario iAhorro.
Tensión estructural por falta de oferta
Por otro lado, la Asociación Española de Análisis de Valor (AEV) acaba de publicar su XXIII Observatorio de la Valoración, en el que señalan una marcada dicotomía sectorial: mientras el Valor Añadido Bruto (VAB) de la construcción escala un 8,4%, la edificación real de viviendas permanece paralizada en unas 8.000 unidades terminadas al mes.
Desde AEV señalan que el interés por construir choca con una capacidad productiva limitada.
Como resultado, los expertos denuncian que el aumento de la demanda no se compensa con la oferta real. Destacan un mercado donde la actividad constructora crece, pero la producción efectiva no despega lo suficiente.
Seis décadas para neutralizar el déficit
Si añadimos el dato del Ministerio de Vivienda, la narrativa se vuelve aún peor. Los datos de las licencias facilitados en 2007 muestran que se construyeron 647.179 viviendas y que en 2008 fueron 632.218.
Solo en estos dos años la cifra de viviendas nuevas alcanzó 1.279.397 unidades en pleno boom inmobiliario. Sin embargo, en la actualidad, la incorporación de obra nueva al mercado se sitúa en una media de 143.350 viviendas anuales (127.500 en 2024 y 159.200 en 2025).
«La capacidad de producción actual es un 77,6% menor a la registrada en el bienio 2007-2008», añaden desde la plataforma de ahorro. Si atribuimos que a las 159.200 viviendas se sumarán las 15.000 viviendas aprobadas en el Plan Estatal de Vivienda, la producción subiría a 174.200 nuevas construcciones.
Si consideramos que el objetivo es absorber el déficit acumulado de 983.000 viviendas, la construcción de 159.200 viviendas anuales no cubriría la demanda actual, sino que se mantendrá estable o crecerá ligeramente. Bajo este supuesto, «se necesitarían unos 60 años para absorber la demanda de 983.000 viviendas», apunta la portavoz de iAhorro.
Plan Estatal de Vivienda
El Plan Estatal de Vivienda 2026-2030 prevé la construcción de 75.000 nuevas viviendas, lo que equivale a aumentar el parque total en un 0,27% respecto a los niveles de 2024.
Con una aportación de 15.000 viviendas anuales, este Plan solo cubriría el 1,5% del déficit acumulado total cada año. Incluso sumando la obra nueva privada, el déficit acumulado tardaría décadas en absorberse.
«En cambio, si volviéramos a retomar los datos de construcción de 2008, es decir, 632.218 viviendas nuevas al año, el mercado generaría un excedente anual suficiente para que la demanda se abasteciera en 2 o 3 años», destaca Martínez.
A pesar del incremento de la producción de obra nueva (159.200 en 2025), los datos reflejan que la oferta no ha cubierto la demanda de 203.200 viviendas, generando un déficit de 44.000 en ese año. Es decir, pese a la construcción más alta de los últimos 10 años, sigue habiendo más demanda que oferta.