Lola García, novia de Kiko Rivera, ya dijo «sí, quiero»: la pedida de mano en la Torre Eiffel que acabó en nada
Lola García, actual novia de Kiko Rivera, ya estuvo prometida hace nueve años
En 2017, Borja le pidió matrimonio a Lola frente a la Torre Eiffel
La relación terminó pocos meses después y la boda nunca llegó a celebrarse

Los rumores de boda vuelven a rodear a Kiko Rivera y Lola García. La pareja, que comenzó su relación hace apenas siete meses, atraviesa una etapa de máxima complicidad y el entorno del DJ asegura que él está «feliz y enamoradísimo» junto a la bailarina. Tanto es así que en las últimas horas se ha especulado con la posibilidad de que ambos puedan pasar por el altar antes de que termine 2026, aunque por el momento no existe confirmación oficial de que hayan decidido casarse. En medio de estas informaciones ha salido a la luz un detalle hasta ahora desconocido sobre el pasado sentimental de Lola: la novia de Kiko Rivera ya estuvo prometida y llegó a recibir una romántica pedida de matrimonio en uno de los escenarios más emblemáticos del mundo, la Torre Eiffel de París.
La historia se remonta a hace nueve años, cuando Lola García mantenía una relación con un hombre llamado Borja, con quien estuvo aproximadamente cuatro años. En septiembre de 2017, cuando ambos atravesaban uno de los momentos más felices de su relación, viajaron a París acompañados de un amplio grupo de familiares y amigos. Fue durante aquel viaje cuando Borja sorprendió a Lola con una pedida de mano frente a la Torre Eiffel. La bailarina no se lo esperaba y respondió afirmativamente a la propuesta, compartiendo después su felicidad en redes sociales. «Sí, quiero. El mejor premio que podía llevarme. Gracias, Bor. Te quiero con locura», escribió entonces, dejando constancia de la enorme ilusión que le había hecho aquel gesto.
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La propia Lola explicó con detalle cómo había vivido aquel viaje, al que definió como un auténtico «cuento de hadas flamenco». En una publicación que compartió después de regresar a casa, recordaba entre risas que habían sido 33 personas desplazándose por París, cogiendo el metro, perdiéndose y encontrándose continuamente. «Hemos reído, llorado, andado lo más grande, cantado y bailado donde nos han dejado», relataba la bailarina, que aseguraba haber disfrutado de uno de los fines de semana más especiales de su vida. Pero entre todos los recuerdos de aquella escapada había uno que ocupaba un lugar protagonista: la pedida de matrimonio de Borja en la Torre Eiffel. «Y mi Borja, que me pidió ayer matrimonio en la Torre Eiffel, eso sí que no me lo esperaba. Uno de los fines de semana más bonitos de mi vida», confesaba.
Sin embargo, aquel «sí, quiero» no terminó convirtiéndose en boda. Según la información difundida por el programa De lunes a viernes, la relación comenzó a torcerse pocos meses después de aquella romántica pedida y la pareja terminó poniendo punto final a su historia a comienzos de 2018. De esta manera, los planes de matrimonio quedaron en nada y Lola continuó con su vida sentimental hasta iniciar otras relaciones. El dato cobra ahora especial relevancia porque, casi una década después, la palabra boda vuelve a aparecer vinculada a la vida de la bailarina, esta vez de la mano de Kiko Rivera.
El hijo de Isabel Pantoja y Lola García comenzaron su relación hace aproximadamente siete meses, pero en este tiempo han consolidado un vínculo que parece ir mucho más allá de un romance pasajero. Kiko se refiere públicamente a Lola como «mi mujer» y ella se ha convertido en uno de sus principales apoyos durante los últimos meses, especialmente después del segundo ictus sufrido por el DJ. Personas de su entorno han asegurado que el artista está atravesando un momento especialmente feliz junto a la bailarina y que Lola le habría devuelto «la ilusión y las ganas de vivir». De ahí que hayan comenzado a circular informaciones que apuntan a una posible boda antes de que termine este mismo año.

Eso sí, los supuestos planes de boda no están confirmados y desde el entorno de Lola han tratado de rebajar las expectativas. La periodista Leticia Requejo aseguraba recientemente que Kiko Rivera no le habría hablado de planes de matrimonio y que actualmente está centrado en su recuperación y en volver a trabajar después del problema de salud que sufrió. Además, el DJ todavía tiene pendiente resolver legalmente su divorcio de Irene Rosales, madre de sus dos hijas, por lo que cualquier decisión relacionada con una nueva boda tendría que esperar. Pese a todo, el vínculo entre Kiko y Lola parece consolidarse mientras ambos afrontan juntos esta etapa.
La relación también está marcada por otros posibles proyectos de futuro. Kiko Rivera ha reconocido públicamente que Lola quiere ser madre, uno de sus grandes deseos, aunque él se sometió hace años a una vasectomía. El propio DJ ha explicado que esta circunstancia le impide actualmente tener hijos de manera natural y que, de haber sabido entonces lo que la vida le tenía preparado, quizá habría tomado otra decisión. La posibilidad de revertir una vasectomía existe mediante determinadas técnicas quirúrgicas, pero se trata de procedimientos complejos cuyo resultado no está garantizado.

Mientras el futuro de la pareja continúa rodeado de incógnitas, el pasado sentimental de Lola vuelve a cobrar protagonismo. Hace nueve años ya dijo «sí, quiero» frente a la Torre Eiffel, en una pedida que entonces parecía ser el comienzo de una boda. Finalmente, aquella relación terminó antes de llegar al altar. Ahora, junto a Kiko Rivera, los rumores vuelven a situarla cerca de un posible matrimonio, aunque por el momento todo apunta a que habrá que esperar para saber si esta vez aquel «sí, quiero» termina convirtiéndose en realidad.