`
Economía
VIVIENDA

La crisis de vivienda provoca un éxodo al campo: la compra de casas de pueblo crece más que la de los pisos en ciudad

De enero a febrero de 2026 hubo un mayor crecimiento en las compraventas de fincas rurales que de pisos en zonas urbanas

La crisis de vivienda está provocando un éxodo al campo. Ya en el cómputo general de 2025 el mercado de fincas rústicas demostró su fortaleza frente a los pisos de la ciudad. Sin embargo, 2026 sigue la misma tendencia: los compradores buscan fuera de las ciudades la inversión inmobiliaria.

Sólo de enero a febrero de 2026 se registraron un 5,8% más compraventas de parcelas en zonas rurales, anotando en el segundo mes del año 14.658 operaciones. Según los datos provisionales de la Estadística de Transmisiones de Derechos de la Propiedad (ETDP) del INE, este crecimiento supera por dos puntos el aumento del 3,8% que vivieron compraventas de pisos en el mismo periodo.

Los expertos destacan que en un entorno «marcado por la volatilidad financiera y la incertidumbre geopolítica», el suelo rústico se está consolidando en España como el valor refugio preferido por los inversores. Especifican que se trata de una inversión «tangible, con rentabilidad sostenida  y menor exposición a las turbulencias» del mercado urbano.

Regino Coca, fundador y CEO de Cocampo ha querido subrayar que el suelo rústico «no sólo resiste», sino que «supera» al mercado residencial. «En tiempos de incertidumbre, el inversor busca  seguridad y rentabilidad real. El activo rústico es hoy una de las opciones más fiables y con mayor  proyección del panorama inmobiliario español», apunta.

Las Castillas, Valencia y Andalucía, el 60%

Los datos extraídos del INE destacan que Castilla y León y Andalucía volvieron a liderar la compraventa de fincas rústicas en febrero, seguidas de cerca por Castilla-La Mancha y Comunidad Valenciana.

Sólo estas cuatro comunidades suman casi un 60% (57,8%) de las compraventas totales de fincas rústicas que supusieron dicho aumento del 2% interanual.

Mientras que en Castilla y León se cerraron 2.399 compraventas (aumento del 9,8% respecto a 2025), en Andalucía se registraron 2.169 (aumento del 4,8%), alrededor de 1.830 en Castilla-La Mancha (aumento del 11,8%) y más de 2.070 en la Comunidad Valenciana (aumento del 7,2%).

Por el contrario, las comunidades con menor número de operaciones totales fueron la Comunidad  de Madrid (con 151 compraventas, aunque con un incremento del 24,6%), La Rioja (con 179 compraventas y un descenso del 22,1%), el País Vasco (con 229 compraventas, un 2,1% más) y Cantabria (con 189 compraventas, la mayor caída nacional con un -28,4%).

Lo rural, en máximos históricos

Los datos aportados de febrero confirman para el sector «la resiliencia estructural» que el mercado rústico viene exhibiendo desde 2025, año en el que las compraventas alcanzaron un récord histórico de 167.453 operaciones  (+7,1% interanual).

Sobre todo, destacan que, frente a la moderación -e incluso retrocesos de compras de pisos- que muestra el segmento residencial urbano, el suelo rústico mantiene una demanda estable e incluso un aumento del interés impulsado por factores de fondo:

«El relevo generacional en el campo, la dificultad de acceso a la vivienda en las ciudades y la búsqueda de activos tangibles en un entorno de volatilidad financiera y geopolítica», afirman.

Además, llama la atención que no se trata de grandes tenedores o fondos de inversión que quieren hacer negocio, sino de personas a las que los precios de la ciudad les están echando. Según un análisis del sector, «las familias y pequeños inversores están ganando peso como compradores», incrementándose la polarización entre fincas de recreo y explotaciones agrarias.

Sin embargo, esta dinámica de la vivienda no es exclusiva de España. Según datos de Eurostat publicados en enero de 2026, los precios medios de la tierra agrícola en la Unión Europea subieron un 6,1% en 2024, lo que refuerza la percepción de que el suelo rústico se está consolidando como uno de los activos inmobiliarios más resilientes del continente en un contexto de incertidumbre económica y geopolítica.