Economía
INDUSTRIA

Sánchez no mueve un dedo para evitar que Rumanía quite a España la sede de Horse (Renault)

  • Andrea Aguado
  • Redactora de economía y coordinadora de OKMOTOR. Amante de las cuatro ruedas y la industria. Antes en informativos de Radio Televisión Castilla y León.

El Grupo Renault anunció que en el primer semestre del año tomaría la decisión sobre la ubicación de la sede de Horse, la nueva empresa que el grupo francés creará junto a la compañía china Geely para fabricar motores híbridos y térmicos de alta eficiencia. Una ubicación para la que España se posicionaba como la favorita por la importancia de las factorías de componentes de Valladolid y Sevilla -que suman cerca de 3.300 trabajadores- y que, ahora, Rumanía amenaza con robar por su posicionamiento en contra de la normativa de emisiones Euro 7. Una amenaza que el Gobierno de Pedro Sánchez ignora a pesar de la importancia de la resolución, tanto es así que ni si quiera ha contestado a los sindicatos que han solicitado una reunión urgente con el Ejecutivo para conocer su posicionamiento sobre la directriz europea.

Así lo han confirmado fuentes cercanas al proceso, en conversaciones con este diario, que han señalado que «el pasado martes, el principal sindicato de Renault -CCOO- notificó al Ejecutivo la necesidad de mantener una reunión, de carácter urgente, con el Ministerio de Industria para conocer el posicionamiento del Ejecutivo sobre la propuesta de la Comisión Europea (CE) sobre la normativa Euro 7, que todavía no se ha aprobado -entrará en vigor en 2025- y que incide en la progresiva reducción de las emisiones de automóviles, camiones, autobuses y vehículos comerciales». «De esta decisión, depende la ubicación de la sede de Horse», puntualizan.

Una petición a la que la cartera de Héctor Gómez, el sustituto de Reyes Maroto, aún no ha contestado a pesar de la importancia que tiene la decisión del fabricante galo para la industria de la automoción en España. Hasta la fecha, el Gobierno de Pedro Sánchez no ha dejado claro que va a hacer y si, finalmente, se sumará al grupo de los siete países que ya se han posicionado en contra de la directriz comunitaria, como es el caso de Francia, Polonia, Eslovaquia, Italia, República Checa, Hungría y Bulgaria, por el impacto que esta tiene en las factorías españolas.

Rumanía gana puntos con Horse

De hecho, esta falta de decisión del Ejecutivo a tan sólo un mes de que el Grupo Renault anuncie la sede de Horse amenaza su ubicación en Madrid y da puntos a Rumanía, que apuesta por no apoyar el Euro 7. Un país donde Renault produce motores de combustión, pero con un peso menor del que tienen las factorías españolas para el grupo en las que se emplea cerca de 3.300 trabajadores de forma directa.

«La transición al vehículo eléctrico ha de ser sostenible medioambientalmente y que debe tener en cuenta a las personas, a la industria, al empleo y a sus condiciones. Por eso la Euro 7 debe considerar si realmente son útiles, medioambientalmente hablando, las nuevas condiciones que apenas reducen las emisiones de CO2 -sólo un 4%- pero que impacta de forma negativa en el tejido industrial de España, ya que sus factorías de enfocan en el ensamblaje de modelos de tamaño pequeño», señalan las citadas fuentes.