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Economía
Jubilación

Se presenta un anteproyecto para cambiar la Ley General de la Seguridad Social y ampliar los supuestos en los que se puede acceder a la jubilación anticipada

La jubilación es quizás uno de los temas que más preocupa a los españoles, especialmente aquellos que ya han cumplido los 60 y ven como en unos años podrán retirarse, pero ahora además es noticia tras el último paso dado por el Gobierno para tocar la Ley General de la Seguridad Social con respecto a la jubilación anticipada, aunque conviene tener claro que no estamos ante un cambio que permita jubilarse antes a todo el mundo sin más. Lo que hay encima de la mesa es otra cosa más concreta, revisar cómo funciona este tipo de jubilación y en qué casos se puede aplicar.

El Gobierno está preparando ahora un anteproyecto con la idea de ajustar el sistema a cómo es hoy el mercado laboral. Ya no es como antes: hay más cambios de trabajo, periodos sin cotizar y trayectorias menos lineales. No todos llegan al final de su carrera en la misma situación, y eso se quiere tener en cuenta. Por eso, en lugar de tocar la edad de jubilación para todos, lo que se plantea es revisar los casos en los que ya se puede adelantar, flexibilizando algunos requisitos.

Se presenta un anteproyecto para cambiar la Ley General de la Seguridad Social

Ahora mismo, la edad de jubilación en España no es igual para todo el mundo. Depende, sobre todo, de los años que cada trabajador haya cotizado. De cara a 2026, quienes no lleguen al mínimo exigido tendrán que alargar su vida laboral hasta los 66 años y 10 meses. En cambio, las personas que hayan cotizado al menos 38 años y 3 meses podrán retirarse a los 65 años sin que se les aplique ningún tipo de recorte en la pensión.

En la práctica, esto supone que el sistema distingue entre trayectorias laborales más largas y más cortas. Quienes han trabajado y cotizado durante más tiempo tienen la opción de jubilarse antes sin penalización, mientras que el resto debe esperar algo más. Es una forma de ajustar la edad de retiro a la historia laboral de cada persona, en lugar de fijar una única referencia para todos. Este modelo además va a seguir en vigor mientras continúa el calendario progresivo que eleva la edad legal hasta los 67 años. Por tanto, cualquier cambio que se plantee ahora se mueve dentro de este marco, sin alterar de base el sistema, sino introduciendo matices en cómo se puede acceder a la jubilación antes de tiempo.

Jubilación anticipada voluntaria hasta los 63 años

Una de las vías más conocidas es la jubilación anticipada voluntaria. Permite adelantar el retiro hasta dos años respecto a la edad ordinaria, lo que en la práctica sitúa esa posibilidad en torno a los 63 años en muchos casos. Para poder acogerse a esta opción es necesario haber cotizado al menos 35 años, y además se exige que parte de esa cotización se haya producido en los años previos a la jubilación.

El principal inconveniente de esta modalidad es que conlleva una reducción en la pensión. Esta rebaja no es puntual, sino permanente, y se aplica mediante los llamados coeficientes reductores. En términos generales, el recorte puede moverse entre el 13% y el 21%, dependiendo de los años cotizados. Aun así, hay muchos trabajadores que valoran esta opción cuando prefieren dejar de trabajar antes, aunque eso implique cobrar algo menos durante la jubilación.

Jubilación anticipada involuntaria posible a los 61 años

La otra gran vía es la jubilación anticipada involuntaria, que se aplica en situaciones en las que el trabajador pierde su empleo sin que sea por decisión propia. Es el caso de despidos, expedientes de regulación de empleo o cierres de empresa. En estos supuestos, el sistema permite adelantar la jubilación hasta cuatro años, lo que en muchos casos abre la puerta a retirarse en torno a los 61 años.

Eso sí, las condiciones son más exigentes. Se requiere haber cotizado aproximadamente 33 años y, además, haber pasado por una situación de desempleo acreditada, normalmente con inscripción como demandante de empleo durante un tiempo determinado. A cambio de ese adelanto mayor, la penalización en la pensión también es más alta y puede llegar a alcanzar el 30%, lo que supone un recorte importante que hay que tener en cuenta antes de tomar una decisión.

Qué quiere cambiar el Gobierno

El Gobierno no va a inventar una nueva jubilación a los 61 o 63 años, porque esas opciones ya existen. Lo que plantea es retocar las condiciones para que más personas puedan acceder a ellas según su situación, sobre todo en casos de trabajos duros o carreras laborales con interrupciones, como por cuidado de hijos.

Pero en cualquier caso, la edad de jubilación no va a bajar para todo el mundo. Lo que se plantea es que se mantenga como está y que siga subiendo según lo previsto, aunque se permitiría que algunos trabajadores pueden adelantar un poco más su retirada si cumplen ciertos requisitos, aunque normalmente eso implicará cobrar una pensión algo menor.