Economía

La OPEP empieza 2018 con los deberes hechos: logra elevar Brent por encima de los 60 dólares

2017 ha sido el año de la OPEP y todo apunta a que el 2018 también será positivo para los países exportadores y productores de oro negro. El cártel ha sido capaz de ver el precio del Brent por encima de los 60 dólares tras llegar a un acuerdo con otro de los grandes productores: Rusia. El bombeo de crudo se va a congelar, al menos, hasta mediados de 2018 y que espera hacer repuntar un poco más los precios. 

Las cosas se pusieron feas para las economías que formaban parte del cártel en 2016 cuando el crudo cotizaba en los 26 dólares. Un hecho que ha obligado a Arabia Saudita a poner en marcha un nuevo plan económico en el país para crear nuevo tejido empresarial.

Desaparecido por mucho tiempo, el «optimismo» ha retornado al mercado mundial de crudo, afirmó hace pocos días el secretario general de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), Mohamed Barkindo. Se refirió, entre otros, a la buena disciplina con la que los 14 socios del grupo y sus aliados, entre ellos Rusia y México, han cumplido durante este año con los recortes de sus suministros sancionados a fines de 2016.

El histórico acuerdo para retirar del mercado 1,8 millones de barriles diarios (mbd) de crudo a partir del 1 de enero de 2017 supuso el punto de inflexión en la crisis desatada a mediados de 2014, cuando un fuerte exceso de la oferta y la desaceleración de la demanda provocaron el desplome de los «petroprecios».

El valor del barril, que llevaba más de tres años cotizando por encima de los 100 dólares, se precipitó hasta mínimos no vistos en doce años, de menos de 30 dólares (principios de 2016). «Era un problema extraordinario que requería una respuesta extraordinaria», explica a Efe Jason Schenker, presidente de Prestige Economics, tras reconocer que hace un año veía más bien con escepticismo la alianza de 24 productores y su acuerdo.

«Sí que me ha sorprendido, al igual que, creo, a la mayoría de los analistas, que el recorte (de la producción) haya funcionado, y durante tanto tiempo», comenta el analista. Así las cosas, el año comenzó con la entrada en vigor de un pacto de dudosas expectativas, sobre todo ante los conflictos geopolíticos entre algunos de sus principales firmantes.

Pero el propósito de rescatar el precio del barril se impuso tanto a las enfrentadas posiciones entre Moscú y Riad frente al presidente sirio, Bachar al Asad, como a la creciente rivalidad entre Irán y Arabia Saudí. Quizá dos factores facilitaron el camino: por la parte de Riad estaría el interés de optimizar el «petroprecio» de cara a la privatización del 5 % de Saudi Aramco, la mayor petrolera estatal del mundo, prevista para la segunda mitad de 2018.

Y por el lado ruso, hay quienes estiman que la motivación del Kremlin pudo haber estado relacionada con la perspectiva de las elecciones presidenciales rusas en marzo del año que viene. Sea como fuere, todos los exportadores de crudo sufrieron sangrías en sus ingresos y esperan ahora poder recuperarse.

La reducción del exceso de suministros ha quedado reflejada en un considerable descenso en el nivel de las reservas almacenadas de petróleo en las principales naciones consumidoras. Este factor alcista se suma a la perspectiva de un crecimiento vigoroso de la demanda, impulsado por la mejora de la coyuntura mundial: la Agencia Internacional de la Energía (AIE) estima que el consumo planetario de crudo será este año 1,5 mbd superior a 2016, y subirá otros 1,3 mbd en 2108, hasta 98,9 mbd.

El precio del barril entró en 2017 en torno a los 50 dólares y tras caer en junio a menos de 45 dólares, repuntó en el segundo semestre hasta más de 60 dólares. A pesar de la mejora, algunos países necesitarán mucho tiempo para superar la crisis, como Venezuela, cuya estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) fue declarada este año en «default» selectivo por la agencia Fitch por no haber podido cumplir con determinados pagos.

«Al final tenemos un balance positivo», dijo el ministro a fines de noviembre en Viena, antes de participar en la 173 conferencia ministerial de la OPEP y la tercera reunión de la «OPEP», donde se aprobó una prórroga de nueve meses del recorte pactado.