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Economía
RIESGOS DE BURBUJA

Wall Street desafía a la historia: reaparece la señal de 1987 en pleno rally del S&P 500

El S&P 500 acaba de registrar una subida que, fuera de las recuperaciones tras una recesión, recuerda al crash de 1987

  • Celia Amayuelas
  • Celia Amayuelas Díaz (Madrid, 1999), periodista y economista con más de 6 años de experiencia en medios digitales, se incorporó a OKDIARIO en 2026 procedente de finanzas.com, 'El Español' y Capital Radio. Puedes contactar conmigo en celia.amayuelas@okdiario.com

Wall Street atraviesa uno de sus momentos más fuertes de los últimos años. Impulsados por el auge de la inteligencia artificial y la fortaleza de los beneficios empresariales, los principales índices estadounidenses se han instalado en máximos históricos, con el S&P 500 acumulando una revalorización cercana al 28% en los últimos doce meses. 

El avance ha sido aún más intenso en el Nasdaq 100, que ronda el 40%, mientras que el Dow Jones suma alrededor de un 21%.

La combinación de crecimiento económico, expectativas sobre la IA y una elevada confianza inversora ha llevado a la bolsa estadounidense a niveles nunca vistos, alimentando un rally que para muchos analistas empieza a mostrar signos de excesivo optimismo.

Sin embargo, detrás de ese optimismo empiezan a aparecer algunas señales de advertencia.

Crash bursátil de 1987

La subida del 16% registrada entre abril y mayo sólo tiene un precedente fuera de los periodos de recuperación tras una recesión desde la Segunda Guerra Mundial: los meses previos al histórico desplome bursátil de 1987. 

Las diferencias con aquel periodo son, según los expertos de XTB, evidentes y el actual rally cuenta con el respaldo de unos beneficios empresariales sólidos, una economía que continúa mostrando resiliencia y el fuerte impulso de la inteligencia artificial. 

No obstante, el dato pone de manifiesto hasta qué punto el optimismo se ha acelerado en las últimas semanas, incluso en un entorno donde persisten riesgos geopolíticos relevantes y donde el petróleo vuelve a situarse en el centro de atención de los mercados.

Pese a los datos, los expertos evidencian los riesgos. La aceleración de la inflación, los cambios en la política de los bancos centrales y la inminente avalancha de emisiones de acciones, con las esperadas OPV de SpaceX, Anthropic y OpenAI, podrían combinarse para frenar la demanda de acciones.

“Y una vez que la venta masiva se intensifique, podría convertirse en una bola de nieve”, añaden desde XTB.

El CEO de Goldman Sachs, David Solomon, afirmó esta semana que en los mercados actualmente hay «más codicia que miedo». También señaló que el mercado está absorbiendo enormes expectativas sobre IA, liquidez y futuras OPVs gigantes como SpaceX, OpenAI o Anthropic.

Además de la velocidad de las subidas, de la concentración récord del mercado en un puñado de gigantes tecnológicos y de unas valoraciones cada vez más exigentes, se suma el riesgo de que la liquidez que ha alimentado el rally empiece a agotarse. 

La pregunta que comienza a abrirse paso en Wall Street no es si la economía sigue siendo sólida, sino cuánto margen de error le queda a un mercado que parece haber descontado el escenario perfecto.

Sensación de miedo en el mercado

Para los expertos de Schroders, el máximo histórico alcanzado está llegando a un punto que podría resultar incómodo para invertir, sobre todo cotizando en cotas históricas. 

«Tanto peso en tan pocos valores es preocupante desde el punto de vista de la gestión del riesgo, sobre todo para quienes adoptan un enfoque pasivo de inversión», señala Duncan Lamont, director de investigación estratégica de Schroders.

La estratega global de inversión de Nuveen, Laura Cooper, advirtió que el mercado está mostrando una resistencia extraordinaria pese al petróleo alto, los riesgos geopolíticos y las valoraciones exigentes. 

Su preocupación es que el rally sigue descansando sobre muy pocas compañías ligadas a la IA y que las futuras salidas a bolsa podrían aumentar todavía más esa concentración. Según Cooper, «la verdadera preocupación no es la resiliencia del mercado, sino su estrecha base». 

Mirada puesta en los emergentes

Incluso si un inversor es optimista sobre la situación de la renta variable estadounidense, llega un momento en que también hay que preguntarse hasta qué punto uno se siente cómodo invirtiendo en un mercado tan concentrado. 

A finales de abril, el peso de EEUU en el índice MSCI World de valores de mercados desarrollados había superado el 70%. En el índice MSCI All Country World (ACWI) de valores de mercados desarrollados y emergentes, se situaba en el 63%.

Aunque los inversores puedan pensar que la inversión en el mercado global les proporciona una exposición diversificada a las empresas mundiales, la realidad es que las 7 Magníficas tienen un peso similar en sus carteras que se asemeja al de los siete países más importantes juntos.

El peso de las 7 es también similar al de las 2.128 empresas más pequeñas del MSCI ACWI combinadas (de un total de 2.647 componentes). «Tanto peso en tan pocos valores es preocupante desde el punto de vista de la gestión del riesgo», señalan desde Schroders. 

Pese a la alarma de los analistas, la realidad es que la inteligencia artificial sigue monopolizando la atención de los inversores en las últimas sesiones.

Entre los protagonistas destacó Marvell Technology, que registró una de las mayores subidas de su historia después de que Jensen Huang afirmara que la compañía podría convertirse en la próxima empresa valorada en un billón de dólares. 

Hewlett Packard Enterprise también avanzó con fuerza tras destacar la elevada demanda vinculada a la construcción de infraestructura para inteligencia artificial.

El S&P 500 en máximos históricos

Desde XTB destacan que este rally de Wall Street se está produciendo en un contexto en el que los inversores continúan minimizando los riesgos geopolíticos.

Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán continúan generando incertidumbre sobre el futuro del estrecho de Ormuz. El crudo volvió a aproximarse a los 94 dólares por barril, reflejando que el mercado energético sigue muy pendiente de cualquier novedad en la región. 

La divergencia entre unos mercados bursátiles en máximos históricos y un petróleo que vuelve a tensionarse refleja hasta qué punto el crecimiento económico y la inteligencia artificial continúan dominando el sentimiento inversor.