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La Justicia le da la razón a un empleado que consumió tres cafés en la empresa y considera desproporcionado su despido

El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha dado la razón a un trabajador que fue despedido de un supermercado por consumir tres cafés

El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha dado la razón a un trabajador que fue despedido de un supermercado por consumir tres cafés que iban a ir a la basura. Además, la empresa tendrá que abonar una indemnización de más de 21.000 euros a este trabajador que acumulaba ocho años de antigüedad y que lucía un expediente impoluto durante sus años de actividad laboral. Consulta en este artículo todo lo que debes saber sobre esta sentencia que se ha hecho viral.

El TSJPV ha acudido al rescate del trabajador de un supermercado que fue despedido en su día por apropiarse de tres cafés y por ello la Justicia ha dado la razón a este empleado por considerar desproporcionada la sanción infligida a este trabajador. Ahora, la empresa en cuestión tendrá que pagar 21.000 euros de indemnización a este hombre, al que readmitir en su puesto de trabajo le costaría una multa de 88 euros diarios en concepto de salarios de tramitación.

El protagonista de esta historia es un hombre que acumulaba una antigüedad de ocho años y un expediente impoluto en el puesto que desempeñaba como trabajador en uno de los supermercados de la ciudad. Todo hasta el día en el que las cámaras de seguridad captaron a este empleado rindiendo cuenta de tres cafés expreso que iban a terminar en la basura porque se había roto la cadena de frío. Este acto, sin consecuencias económicas para la empresa, le costó un despido procedente. Ahora la Justicia le ha dado la razón por considerar esta medida como desproporcionada.

La Justicia da la razón al trabajador

El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco publicó recientemente una sentencia en la que actúa en contra de la empresa, que había alegado que el trabajador cometió un «acto desleal» que suponía la pérdida de confianza en este empleado por parte de los dirigentes de este supermercado. Este es el principal motivo para decretar el despido procedente a este empleado que acumulaba una antigüedad de ocho años.

Por ello, el TSJPV considera esta medida desproporcionada y más teniendo en cuenta que estos productos estaban destinados a la basura. El hecho de que este acto no supusiera una pérdida económica para la empresa hace que el despido sea «totalmente injustificado». Además, en la sentencia también se pone el foco en el convenio del sector, que no sanciona de forma específica el consumo de mermas como una falta muy grave. También es clave que en su día el trabajador no recibiera el aviso de que este acto estuviera prohibido.

Por ello, la Justicia ha condenado a la empresa a pagar más de 21.000 euros al trabajador en concepto de indemnización después de considerar este despido como improcedente. En caso de querer readmitir al empleado, la multa equivaldría a unos salarios de tramitación de alrededor de 88 euros diarios. Todo ello debido a una «sanción suprema» que el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha considerado desproporcionada y que sienta un precedente con respecto al consumo de productos que van destinados a la basura por parte de los trabajadores de un supermercado.