Economía
El ex presidente de la Sareb tenía 65 años

Fallece un banquero de raza: Jaime Echegoyen

Jaime Echegoyen, presidente de la Sareb hasta el pasado año, consejero delegado con anterioridad de Barclays y también de Bankinter, ha fallecido a los 65 años. Echegoyen se hizo cargo del conocido como banco malo en 2014, cuando todavía arreciaban los peores momentos de la pasada crisis económica y financiera.

Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, Jaime Echegoyen se labró una experiencia de más de tres décadas en el sector financiero nacional, habiéndose fajado también en la gran banca internacional, trabajando nueve años en Bank of America, en las oficinas de la entidad en Nueva York y Londres.

Echegoyen comenzó a trabajar en Bankinter en el año 1988 y en 2002 fue nombrado consejero delegado, cargo que ocupó hasta 2010. Un año después fichó como primer ejecutivo de Barclays en España y Portugal, y en 2014 fue nombrado consejero delegado de la Sareb, donde se mantuvo hasta mediados de 2021, pocos meses antes de que el Gobierno de Pedro Sánchez tomara el control del organismo.

Bajo su dirección, el organismo que acogió los innumerables activos inmobiliarios de la banca y cajas de ahorro tras el pinchazo de la burbuja, adoptó una nueva estructura organizativa, profesionalizándose y seleccionando a los operadores que gestionarían la cartera del banco malo.

Pocos meses después de su llegada a la Sareb fue designado presidente, en sustitución de Belén Romana. La Sareb abordó con Echegoyen como presidente la transformación de su cartera, activando la promoción inmobiliaria y la finalización de las obras. También impulsó los acuerdos con la Administración para desarrollar vivienda social, con un parque comprometido que alcanza las 15.000 unidades.

«Era un hombre espectacular, cercano y siempre con ganas de ser didáctico, de explicarlo todo, le gustaba hablar de economía, de finanzas, de su trabajo, le echaremos de menos», comentan antiguos compañeros. En mayo de 2021, Echegoyen anunció su renuncia al puesto tras siete años, por motivos personales.