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Economía
VARAPALO JUDICIAL A LA PICARESCA TRIBUTARIA

El TSJ lo confirma y es oficial: multa de Hacienda a un matrimonio por este fraude fiscal en su empresa agrícola

La Justicia ratifica las sanciones tras descubrirse facturas infladas por el alquiler de tractores de los años 80

El tribunal rechaza que se trate de "economía de opción" y califica la estrategia como una estructura para eludir impuestos

La Justicia anula una liquidación de 50.000 euros de IRPF a una pareja de jubilados al estar sus pensiones exentas y desacredita a Hacienda

Lo que intentó venderse como una libre organización empresarial ha terminado en una contundente sentencia judicial. El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha ratificado la multa de la Agencia Tributaria contra un matrimonio que pretendía reducir drásticamente su factura fiscal mediante métodos poco ortodoxos.

La maniobra consistía en inflar los gastos de su actividad agrícola alquilando maquinaria obsoleta de los años 80 a precios de mercado actual y deduciendo servicios de «internacionalización» que apenas dejaron rastro.

Ahora, la Justicia no solo confirma la multa, sino que desmonta su estrategia de ingeniería contable.

Tractores con 40 años facturados a precio de estreno

El núcleo del fraude detectado por Hacienda reside en la falta de lógica económica de las operaciones. Según detalla la sentencia, la agricultora deducía gastos por el alquiler de tractores y remolques propiedad de la sociedad de su marido. Sin embargo, no se trataba de tecnología punta: los vehículos fueron adquiridos en 1984, 1986 y 1995.

Tractor de los años 80.

A pesar de que esta maquinaria tenía su vida útil fiscal más que agotada, el matrimonio aplicaba tarifas de alquiler equiparables a equipos recién salidos de fábrica. Para el TSJ, este movimiento carece de verosimilitud y responde únicamente a un intento de sobredimensionar los gastos para declarar menos beneficios. Además, Hacienda no encontró pruebas de que dichos pagos llegaran a realizarse de forma efectiva.

El falso plan de marketing: de la expansión a un fin de semana en Polonia

La pareja no solo intentó engañar al fisco con el hierro viejo. La inspección también anuló facturas por supuestos servicios de asesoramiento e innovación para la comercialización de aceite de oliva en el extranjero. El tribunal destaca un dato demoledor: la contribuyente tenía un único cliente, lo que hace difícil justificar un despliegue de marketing internacional.

Como única prueba de esa supuesta «expansión», la Administración sólo halló la factura de una estancia de dos personas en un hotel de Polonia durante un fin de semana. Asimismo, se intentaron deducir gastos personales del marido, como facturas de hotel en la localidad donde su mujer trabajaba, pretendiendo pasarlos como costes de negocio.

La Justicia no perdona la «negligencia grave»

El matrimonio intentó defenderse apelando a la «economía de opción», que permite a cualquier empresario elegir el camino legal que menos impuestos le suponga. No obstante, el TSJ ha sido tajante: esa libertad no ampara la creación de estructuras falsas sin motivo económico real.

Puntos clave de la resolución judicial: