CASA REAL

La Familia Real ante el Papa León XIV: ausencia de joyas y el detalle blanco de la infanta Sofía

Detalles de la Familia Real al Papa León XIV
(Foto: COOL)
Javi Fernández

La recepción de la Reina Letizia y el Rey Felipe VI al Papa León XIV ha estado llena de anécdotas. Como bien se sabe, la monarca es una de las pocas mujeres del mundo que disfruta del llamado «privilegio del blanco», una distinción reservada a determinadas reinas católicas y de la que la española forma parte. Por otro lado, el hijo de Juan Carlos I ha seguido el protocolo al pie de la letra, al igual que la princesa Leonor y la infanta Sofía. Sin embargo, ha habido ciertos detalles que han llamado especialmente nuestra atención y sobre ellos vamos a hablar.

El protocolo real ante el Papa León XIV

El protocolo de la Casa Real española ante el Papa está marcado por una mezcla de normas diplomáticas, tradición católica y costumbres vaticanas. Aunque con el paso de los años se ha flexibilizado considerablemente, sigue siendo uno de los actos institucionales con mayor carga simbólica.

La audiencia celebrada con León XIV ha dejado una imagen perfectamente estudiada por parte de la Familia Real. Nada parecía estar elegido al azar y cada uno de los miembros ha desempeñado su papel siguiendo las pautas que marca este tipo de encuentros, aunque con ciertos puntos que nos han llamado la atención.

Felipe VI cumple con la máxima sobriedad

Según establecen las normas, el Rey debe vestir traje oscuro o uniforme militar de gala, dependiendo de la naturaleza del acto. En esta ocasión, Felipe VI ha optado por la vía más discreta con un traje oscuro de dos piezas y una corbata en un tono suave, alejada de colores llamativos o estampados estridentes.

Como suele ser habitual en las grandes citas institucionales, el monarca ha completado el conjunto con un pin en la solapa. Se trata de la miniatura correspondiente a la Orden de Carlos III, la máxima condecoración civil española y uno de los elementos que suele acompañarle en los actos de mayor relevancia. Este no tiene nada que ver con detalles religiosos o políticos.

Leonor y Sofía, de negro ante el el Papa León XIV

Aunque la princesa Leonor y la infanta Sofía ya estuvieron presentes durante la visita de Benedicto XVI a España cuando eran niñas, las circunstancias son ahora muy diferentes. Ambas participan como integrantes activas de la institución y su imagen también está sometida al protocolo.

A diferencia de la Reina Letizia, ninguna de las dos disfruta del llamado «privilegio del blanco», por lo que han apostado por estilismos en negro, el color tradicionalmente asociado a este tipo de audiencias papales.

Eso sí, hay un detalle que no ha pasado desapercibido. Ninguna de las dos ha llevado mantilla. Aunque durante décadas fue prácticamente obligatoria para las mujeres que acudían ante el Papa, actualmente su uso es opcional y muchas representantes institucionales prescinden de ella.

En el caso de Sofía, además, hemos encontrado un pequeño guiño estilístico. Su falda incorporaba un diseño que dejaba entrever un forro blanco en la parte inferior, rompiendo ligeramente con la uniformidad del negro y aportando algo más de luz al conjunto. Eso sí, es un detalle de color que no tiene permitido delante del Papa León XIV. 

El «privilegio del blanco» de la Reina Letizia

Sin duda, una de las grandes protagonistas de la jornada ha sido la Reina Letizia. La esposa de Felipe VI forma parte del reducido grupo de monarcas autorizadas a vestir de blanco ante el Papa, un privilegio reservado a determinadas reinas católicas.

Para la ocasión ha elegido un vestido blanco de líneas sencillas y elegantes que, además, ya había lucido anteriormente. Un detalle que vuelve a poner de manifiesto su apuesta por reutilizar prendas de su armario incluso en las citas de mayor relevancia internacional.

El diseño tiene otro elemento llamativo y es que es de novia… Una circunstancia poco habitual para una audiencia papal, aunque completamente válida desde el punto de vista protocolario. Lo importante en este caso es el color y la sobriedad del conjunto.

La Reina completó el estilismo con unos discretos kitten heels, uno de los tipos de calzado más recurrentes en su vestidor durante los últimos años.

Ausencia de joyas, un motivo de peso ante el Papa León XIV

Si algo ha caracterizado la imagen de la Familia Real durante esta audiencia ha sido la discreción. Más allá de la insignia de Felipe VI, apenas se han visto elementos que rompieran la sobriedad general del encuentro.

La Reina Letizia ha optado por unos pendientes discretos y su habitual anillo en el dedo índice, mientras que Leonor y Sofía han prescindido prácticamente de cualquier accesorio llamativo. Ni grandes pendientes, ni collares, ni pulseras. Tan solo pequeñas piezas casi imperceptibles que reforzaban la imagen de sencillez que ha dominado la audiencia con León XIV.

Una elección que no parece casual. Ante uno de los encuentros institucionales más importantes para la Casa Real, la Familia Real ha preferido que el protagonismo recayera en el significado del acto y no en los estilismos. Una estrategia que encaja perfectamente con la sobriedad que exige una audiencia con el máximo representante de la Iglesia católica.