Santa Bárbara Sistemas no se vende por lo rentable que resultan sus pérdidas para General Dynamics
La compañía mantiene desde 2013 un saldo negativo que comenzó con un agujero de casi 101 millones
General Dynamics ha encontrado en Santa Bárbara Sistemas un activo cuyo verdadero valor no está en su capacidad industrial, ni en su presencia histórica en el sector español de Defensa, sino en las pérdidas millonarias que arrastra desde hace más de una década. La compañía mantiene desde 2013 un saldo negativo que comenzó con un agujero de 100.990.000 de euros (casi 101 millones) tras el ERE ejecutado aquel año. Una cifra que ha ido siendo compensada con beneficios de ejercicios posteriores, pero que aún conserva un margen pendiente de 87.272.000 euros para descontar. Para GDELS (la filial europea del grupo estadounidense General Dynamics), este colchón fiscal convierte a Santa Bárbara en una pieza clave de su engranaje financiero.
La razón es simple, mientras existan pérdidas acumuladas por compensar, los beneficios generados dentro del perímetro español del grupo pueden neutralizarse antes de calcular el Impuesto de Sociedades. Es decir, General Dynamics puede seguir obteniendo rendimientos sin tributar por ellos (hasta los máximos permitidos) en España, gracias a que Santa Bárbara aporta un «pozo contable» que sirve para absorber resultados positivos. En este contexto, vender la empresa dejaría de tener sentido económico.
GDELS se nutre de Santa Bárbara
La estructura interna de General Dynamics en España muestra una obsesiva optimización fiscal y operativa. Mientras Santa Bárbara Sistemas permanece como una compañía industrial con músculo productivo, GDELS funciona como una entidad corporativa con solo 31 empleados, pero que declaró más de 32 millones de euros de beneficio en 2024. El dato sería sorprendente si no fuese por la contabilidad ya conocida: GDELS cargó 28,2 millones en otros gastos de explotación, un asiento donde agrupa facturas internas al propio grupo, y destinó otros 5,68 millones a salarios. Con estas operaciones, su beneficio sujeto a impuestos quedó reducido a poco más de 600.000 euros, lo que le permitió abonar únicamente 141.239 euros a Hacienda.
En paralelo, Santa Bárbara mantiene actividad real, contratos con el ministerio de Defensa y una plantilla mucho más grande, pero sus beneficios, cuando existen, son absorbidos por las pérdidas acumuladas desde 2013. El resultado práctico es que GDELS obtiene rendimiento financiero e industrial sin asumir la carga fiscal que correspondería a un grupo que opera en España con volúmenes de negocio significativos. Así, Santa Bárbara actúa como «almacén de pérdidas», según explican las fuentes financieras consultadas por OKDIARIO, mientras GDELS presenta balances saneados, con cifras de rentabilidad aparentemente espectaculares.
Este esquema explica también por qué General Dynamics no contempla la venta de Santa Bárbara a pesar de los constantes rumores en el sector. Su utilidad no se mide en términos meramente productivos, sino fiscales. Para los estadounidenses, desprenderse de Santa Bárbara implicaría renunciar a la capacidad de compensar más de 87 millones de pérdidas futuras.
El ERE de 2013: origen del agujero
El punto de inflexión se remonta al ERE de 2013, una reestructuración masiva que afectó a centenares de trabajadores y que fue llevada a los tribunales. El Tribunal Supremo terminó respaldando la legalidad del proceso, pero el impacto económico para Santa Bárbara fue devastador: solo en aquel ejercicio la compañía contabilizó pérdidas de casi 101 millones, principalmente por indemnizaciones laborales y ajustes en la estructura productiva.
Aquel golpe contable, que en su momento se presentó como un lastre para la sostenibilidad de la empresa, se ha convertido con el paso de los años en un activo estratégico para la matriz estadounidense. Cada euro de pérdida de 2013 funciona hoy como un «crédito fiscal» que permite reducir la factura del grupo en España. Las reglas contables permiten que estas pérdidas se compensen durante años con beneficios posteriores, lo que explica que, más de una década después, Santa Bárbara siga siendo una herramienta útil para el grupo y no un activo prescindible.
El ERE marcó además un antes y un después en la relación entre la empresa y sus trabajadores, afectando a la capacidad productiva y a la moral interna. Pero, desde la visión corporativa del gigante estadounidense, el ajuste ha terminado proporcionando una importante ventaja.
Temas:
- Indra
Lo último en Economía
-
Los precios subieron en 2025 un 2,4%, por encima de los objetivos de inflación
-
CaixaBank gana un 1,8% más en 2025, hasta un récord de 5.891 millones
-
El Banco de España manda un aviso a las personas con cuentas conjuntas: no podrás sacar dinero si uno fallece
-
Santa Bárbara Sistemas no se vende por lo rentable que resultan sus pérdidas para General Dynamics
-
El INSS está quitando la incapacidad permanente a estas personas: la tabla de los afectados
Últimas noticias
-
Los precios subieron en 2025 un 2,4%, por encima de los objetivos de inflación
-
Alcaraz-Alexander Zverev en directo | Partido de la semifinales del Open de Australia hoy en vivo
-
El zasca del PP a Pedro Sánchez por pasarse de listo con Elon Musk: «¿Adamuz está en Marte?»
-
Zverev pierde los papeles en pleno partido contra Alcaraz: «¡Esto es una mierda! Le estáis protegiendo»
-
Presidente de una mesa electoral: así son sus funciones