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Economía
Audiencia Nacional

Gotham declara por el escándalo Grifols: «Nos dejó en shock que el abogado fuera consejero y acreedor»

  • Eduardo Segovia
  • Corresponsal de banca y empresas. Doctor y Master en Información Económica. Pasó por El Confidencial y dirigió Bolsamanía. Autor de ‘De los Borbones a los Botines’.

El fundador de Gotham City Research, Daniel Yu, ha declarado este jueves en la Audiencia Nacional sobre el ataque que lanzó contra Grifols en enero de 2024. Yu se ha reafirmado en las conclusiones de su informe y ha añadido que una de las cosas que más les llamó la atención fue que el abogado de Grifols fuera también consejero y acreedor de la compañía.

«Esto realmente nos puso en shock. No pueden ser los abogados de una empresa y a la vez ser acreedores. No sé cómo una firma de abogados, que no es un banco, presta dinero a la empresa que asesora, cuando además como despacho tiene un deber de independencia. Osborne Clarke está muy relacionado con Grifols, el CEO y otros miembros del consejo. Esto en EEUU sería impensable», ha explicado el fundador de Gotham al juez José Luis Calama.

Yu se refiere a Tomás Dagá Gelabert, que sigue siendo miembro del consejo de Grifols dos años después de aquellos acontecimientos. Como informó OKDIARIO, la compañía biofarmacéutica intentó quitárselo de encima por presión de los fondos de inversión presentes en su capital, pero el abogado de la empresa y del holding familiar Scranton (otro conflicto de interés) está blindado.

«No pueden hacerlo, Dagá tiene un pacto que le blinda y obliga a la familia a mantenerlo en el consejo», según fuentes cercanas a la compañía catalana.

El conflicto de interés de Dagá y su firma, Osborne Clarke, fue una de las denuncias del famoso informe de Gotham sobre Grifols, pero no acaparó los titulares porque hizo otros de mucho más calado. La afirmación más llamativa fue la de que Grifols podría valer cero dado que inflaba su Ebitda (beneficio bruto operativo) y ocultaba parte de su deuda.

Yu se ha reafirmado en esta conclusión, si bien la ha matizado: «En este escenario, si nuestras estimaciones eran correctas, vimos que hay empresas que pagan un determinado tipo de interés. Y, a mayor nivel de apalancamiento [endeudamiento], es más cara la financiación. Lo que decíamos era que, si el apalancamiento subía, la compañía se podía ir a cero y entonces los propietarios serían los acreedores», que es lo que suele ocurrir en los concursos de acreedores en España.

También ha insistido en sus críticas a que varias filiales de Grifols se consolidaran doblemente, una vez en las cuentas de la compañía y otra en las del holding Scranton, que era su verdadero propietario. «El informe de Gotham no discutía la legalidad contable de la consolidación conforme a las NIIF [normas internacionales de contabilidad], sino que criticaba la falta de explicación de los motivos por los que Grifols consolidaba BPC y Haema -pese a ostentar el 0% de sus acciones-, así como el hecho de que existiera una doble consolidación no revelada, puesto que también Scranton consolidaba esas sociedades», según Yu.

Y ha concluido que «el mercado tiene derecho a conocer información veraz, aunque sea negativa para el emisor o pueda suponer una bajada en su cotización. La transparencia y la veracidad de la información son fundamentales para mantener la integridad del mercado y la confianza de los inversores».

Respecto a por qué Gotham deshizo el grueso de su posición bajista en Grifols pocos días después de publicar el informe -lo que restaba credibilidad a su afirmación de que podía valer cero-, su fundador ha explicado que «la actividad de shortselling [ventas en corto] es diferente de comprar acciones. Tienes que ser capaz de tomar prestadas las acciones. Las acciones son inestables. Se puede manipular el precio de las acciones. Quien tiene una posición corta, la pueden deshacer».

«Después de la publicación del informe, las acciones se volvieron inestables. Y podíamos habernos visto forzados a deshacer la posición. Por ello, por cuestión de gestión de riegos y prudencia, nos vimos obligados a cerrar nuestra posición. Este riesgo de verse forzado a liquidar las posiciones se produjo en el momento en el que el precio de las acciones de Grifols se situaba en el rango que habíamos estimado, de modo que nos sentimos cómodos al cerrar la posición, aunque mantuvimos todavía parte de la posición corta», ha añadido.