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Economía
DURO FELGUERA

Duro Felguera afronta su nueva etapa con el número 2 que la SEPI vetó para ser consejero delegado

La jubilación de Juan José Herrero, el otro director general de Duro Felguera, deja como único número dos a Saúl Paunero

La jubilación este mes de Juan José Herrero, director general de Servicios de Duro Felguera, dejará como único número dos de la ingeniería asturiana al directivo que la SEPI rechazó como consejero delegado en 2025. En virtud del acuerdo de rescate de 120 millones de Duro Felguera, la SEPI tiene el derecho a nombrar al consejero delegado de la compañía. De momento, ese cargo está vacante porque la SEPI rechazó la propuesta de los mexicanos Mota Engil y Grupo Prodi, dueños de la firma en 2025 tras inyectar 90 millones conjuntamente un año antes, que apostaron por Saúl Paunero.

Las diferentes remodelaciones de la cúpula de Duro Felguera, reduciendo cada vez más las direcciones generales a medida que la compañía adelgazaba, situaron a Paunero como director general de EPC (Engineering, Procurement, and Construction) de la ingeniería asturiana y a Herrero, director general de Servicios. Ambos reportaban directamente al presidente, el mexicano Eduardo Espinosa.

Los mexicanos y la SEPI destituyeron en noviembre de 2024 a Jaime Argüelles como consejero delegado, sillón que se mantiene vacío desde esa fecha, ya que la SEPI es la encargada de nombrarlo y ha rechazado hasta el momento el nombre que han propuesto los mexicanos.

Pero, ahora, las circunstancias han hecho que el número dos de Duro Felguera, aunque sin el cargo de consejero delegado, vaya a recaer en el directivo que no quisieron en la SEPI hace algo más de un año por la jubilación del otro director general, Herrero.

Paunero ejerce ya en el día a día como número dos de Duro Felguera, donde se abre una nueva etapa después de que el juez admitiera el Plan de Reestructuración propuesto por los mexicanos del Grupo Prodi -Mota Engil abandonó la empresa-. El juez también rechazó la impugnación de ese Plan que habían solicitado un puñado de acreedores.

Una nueva etapa basada en pujar por menos proyectos y más rentables, además de centrarse en México, donde Grupo Prodi ha prometido conseguir negocio para Duro Felguera.

La SEPI ha aceptado refinanciar el préstamo que inyectó en Duro Felguera y reducir el tipo de interés que cobra a la ingeniería para salvar la inversión inicial de 120 millones. Fue uno de los rescates más importantes de la SEPI durante la pandemia.

Eduardo Espinosa, presidente de Duro Felguera (EP).

Uno de los asuntos más polémicos a los que tiene que hacer frente la nueva cúpula de Duro Felguera tiene que ver con la venta de los talleres de Barros a Indra.

La compañía española de defensa ya compró a Duro Felguera por 3,6 millones de euros los talleres de El Tallerón, donde va a construir carros blindados. Pero ahora quiere también los de Barros -80.000 metros cuadrados en Langreo-, para lo que ha hecho una oferta que en Duro Felguera consideran a la baja, inferior a cinco millones de euros.

El presidente de Duro Felguera se ha negado a vender a ese precio los talleres de Barros y quiere que eleven la oferta al precio al que lo ha tasado la compañía, entre 15 y 20 millones. Además, como publicó este diario, los terrenos están pignorados para hacer frente a una deuda de Hacienda por 10 millones.

La resolución por parte del juez del Plan de Reestructuración va a permitir acelerar la operación, siempre y cuando Indra suba la oferta. Pero en Asturias está todo el mundo presionando para que Duro Felguera dé su brazo a torcer: el Gobierno autonómico, la Cámara de Comercio de Oviedo, alcaldes, sindicatos…