Bruselas acepta las peticiones del sector del vino español: reducir excedente y bajar la graduación
"Demuestra la importancia de nuestro sector en Europa y en la balanza comercial comunitaria"

Desde el sector del vino español se lleva un tiempo demandando medidas a la Unión Europea para adaptarse mejor a los cambios del mercado, que incluían una armonización normativa, la promoción del vino, la lucha contra el cambio climático y una mejor regulación en vinos desalcoholizados o aromatizados. Como consecuencia, la Comisión Europea ha presentado un reglamento con medidas específicas que incluyen la creación del Grupo de Alto Nivel del Vino, que era una de las principales demandas del sector del vino español.
El director general de la Federación Española del Vino (FEV), José Luis Benítez, destaca que tanto la creación del Grupo de Alto Nivel como el proyecto de la Comisión son una buena noticia en sí misma porque «demuestran la importancia de nuestro sector en Europa y en la balanza comercial comunitaria».
Concretamente, sobre el nuevo paquete de medidas, desde la FEV y el sector del vino español se destacan algunos aspectos particularmente positivos como «la armonización del etiquetado digital a través de códigos QR identificados mediante pictogramas que eviten traducciones innecesarias y puedan generar barreras al comercio». Y añaden que «igualmente, es muy importante que se amplíe la duración de los programas de promoción en el marco de la OCM de 3 a 5 años, como un primer paso para el mantenimiento de estas ayudas en la próxima PAC. Con todo, queda pendiente profundizar en una mayor simplificación de los procesos de solicitud y justificación para evitar que se desaproveche ni un céntimo de los fondos».
«Las ayudas a la promoción son siempre una herramienta fundamental, pero más aún teniendo en cuenta la enorme tensión comercial en los mercados a raíz de la política arancelaria de EEUU», señala el director de la FEV, recordando que el paquete vitivinícola se quedará corto si estalla una guerra comercial, por lo que se necesita una solución urgente, ya que el vino no debe quedar rehén de disputas comerciales no relacionadas.
«Ante la situación de enorme incertidumbre e importantes desafíos a todos los niveles, es positivo que las instituciones europeas hayan actuado con agilidad y escuchando al sector y a las empresas», asegura Benítez, subrayando que se trata de «un buen primer paso» pero, dada la complejidad del contexto y de los retos que enfrenta el sector, será necesario probablemente seguir trabajando y ser todavía más ambiciosos en el futuro en algunas cuestiones.
Bruselas escucha al sector del vino
Desde Bruselas se ha escuchado esta petición y se ha pedido reducir el excedente de vino e impulsar productos de baja graduación. En concreto, la Comisión Europea ha instado a los Estados miembros a reducir los excedentes en la producción de vino para evitar presiones sobre los precios y ha propuesto impulsar la promoción de aquellos productos con menor graduación ante la evolución de las preferencias de los consumidores para aprovechar nuevas oportunidades de mercado.
Así lo recoge la estrategia del Ejecutivo comunitario para ayudar al sector europeo del vino ante los retos que suponen las tensiones geopolíticas, el cambio en los hábitos de consumo o el cambio climático, entre otras dificultades, y que se basa en las recomendaciones del Grupo de Alto Nivel sobre Política Vitivinícola, creado para debatir las necesidades del sector y proponer soluciones.
La propuesta de la Comisión permitirá a los Estados miembros adoptar medidas para evitar el excedente de producción, ayudar a estabilizar el mercado y proteger a los productores de tensiones financieras.
Los gobiernos también podrán adaptar mejor las autorizaciones de plantación a sus necesidades nacionales y regionales, y los productores tendrán mayor flexibilidad en el régimen de autorizaciones de replantación para facilitar la toma de decisiones de inversión en el contexto cambiante actual.
Asimismo, se permitirá aumentar la ayuda financiera máxima de la UE hasta el 80% de los costes de inversión subvencionables para las inversiones destinadas a la mitigación y adaptación al cambio climático en el sector.