El BCE retrasa la subida de tipos más allá del mes de octubre
El BCE pone en apuros a Sánchez: reduce las compras de deuda pese a la guerra de Ucrania
El BCE eleva sus previsiones de inflación y rebaja las de crecimiento por el impacto de la guerra
Tal y como se esperaba, el BCE ha mantenido sin cambios sus tipos de interés. Sin embargo, ha apuntado que cualquier modificación «será gradual» y tendrá lugar «algún tiempo después» de que finalicen las compras netas de su programa de adquisición de deuda. Esa expresión supone otro matiz en su mensaje, ya que hasta ahora, el organismo había dicho que las tasas subirían «poco después» de que finalizaran dichas compras de activos.
Este jueves, la institución ha comunicado una reducción de las compras a mayor ritmo de lo informado en citas anteriores. En abril, el BCE realizará compras netas por valor de 40.000 millones, que bajarán a 30.000 millones en mayo y 20.000 millones en junio. Tras esa fecha, ha abierto la puerta a finalizar el programa de compra de activos públicos (APP, por sus siglas en inglés) en el tercer trimestre, siempre que los datos apoyen las previsiones a medio plazo de inflación.
Sobre la reducción de compras, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, ha reconocido que en el seno del Consejo de Gobierno han existido distintas posturas, aunque ha defendido que lo decidido finalmente «no ha sido acelerar la normalización, sino progresar paso a paso», manteniendo las máximas opciones disponibles en un momento de máxima incertidumbre.
De este modo, ha defendido que «añadir incertidumbre a la incertidumbre no sería la respuesta adecuada», señalando que la expresión «algún momento después» puede indicar una semana o meses tras la finalización de las compras. «Es decir, no es lo más importante el horizonte temporal, sino los datos que recibamos», ha subrayado. Por otro lado, la francesa ha insistido en los beneficios de contar con algún tipo de facilidad fiscal a nivel europeo que permitiese abordar conjuntamente el impacto de sacudidas como las actuales, aunque ha señalado que estas cuestiones corresponden a los líderes de la UE.
Así, el BCE también ha dejado la puerta abierta a retrasar la subida de tipos hasta más allá de octubre. En cualquier caso, por ahora las tasas de las operaciones principales de financiación, la facilidad marginal de crédito y de la facilidad de depósito se mantienen en el 0%, el 0,25% y el -0,50%, respectivamente. Como la facilidad de depósito es negativa, cobra a los bancos cuyas reservas diarias superan determinada cantidad.
En la intervención posterior al comunicado, Lagarde ha reconocido que la contienda en Ucrania tendrá un impacto claro en la actividad económica y la inflación por el aumento que genera en los precios de la energía y de las materias primas, la perturbación del comercio mundial y el deterioro de la confianza. «La magnitud de estos efectos dependerá de cómo evolucione el conflicto, de las repercusiones de las sanciones impuestas a Rusia y de otras posibles medidas», ha señalado.
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