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TROFEO CONDE DE GODÓ 2026

La tradición más importante del Trofeo Conde de Godó: por qué el ganador salta a la piscina con los recogepelotas

Tenistas como Nadal y Alcaraz lo han hecho cuando han ganado

La tradición se remonta a principios de los años 90

Alcaraz declara su amor al Conde de Godó: «Es como jugar en casa»

El Trofeo Conde de Godó es uno de los torneos más emblemáticos de la tierra batida. A la espera de que concluya el Masters 1000 de Montecarlo, los mejores tenistas del mundo viajarán hasta Barcelona en busca de un trofeo que guarda una fascinante historia que le convierte en único en el mundo. Carlos Alcaraz, que ya ganó el título en 2022 y 2023, buscará la triple corona y cumplir la tradición de tirarse a la piscina.

Con el tiempo se convirtió en una de las imágenes que son seña de identidad del torneo. A lo largo de los años se ha visto cómo Rafa Nadal, Rafael Verdasco y muchos más han hecho el gesto tras levantar el trofeo de Godó. Un premio que junta la epicidad y que deja un momento muy emotivo con los niños recogepelotas y el público. Un cierre espectacular que espera ver todo amante del tenis cada año.

Origen del salto a la piscina del campeón en el Trofeo Conde de Godó

Para conocer de dónde viene la tradición de que el campeón del Trofeo Conde de Godó se tire a una piscina, hay que remontarse a 1991. Fue cuando a Emilio Sánchez Vicario le empujaron a la piscina tras ganar la final a Sergi Bruguera (6-4, 7-6, 6-2). Esta piscina estaba ubicada dentro de las propias instalaciones del Real Club Tenis de Barcelona. En la edición del siguiente año, cuando Carlos Costa fue campeón, se repitió y desde entonces nunca ha dejado de celebrarse.

Quién fue el primer tenista que se tiró a la piscina en el Conde de Godó

El primer tenista en tirarse a la piscina en el Conde de Godó fue el propio Emilia Sánchez Vicario en la edición de 1991. Aunque lo hizo de forma involuntaria al ser empujado en su celebración, aquel gesto pasó a ser una tradición hasta la actualidad. El primero en hacerlo de forma voluntaria fue el español Carlos Costa un año más tarde y, desde entonces, tenistas como Nadal y Alcaraz han cumplido con el clásico salto a la piscina de Godó.