Deportes
Liga: Atlético - Barcelona

La metamorfosis de Oblak que explica el ‘nuevo’ Atlético: «Antes era menos protagonista porque Simeone pedía eso»

El meta esloveno es el eje de la salida de balón de este Atlético que se siente cómodo con balón

Cada vez intenta y completa más pases por partido y ha pasado de hacerlo un 70% en largo y 30% en corto a 40% en largo y 60% en corto

Moyá y Asenjo, ex porteros del Atlético, analizan en OKDIARIO la mutación del Atlético en general y Oblak en particular

Hancko cede el balón a Oblak y se abre para facilitar el pase. Kane presiona al portero y Karl tapa la salida de vuelta hacia el central eslovaco, pero el meta rojiblanco no se altera. Controla, gira y busca nuevos caminos. Ahí encuentra a Pubill, abierto en el costado opuesto, que recibe y da salida por banda con Giuliano. La secuencia se repitió, pese a la presión rival, durante todo el partido del Atlético contra el Bayern y representa el nuevo paradigma del equipo en general y de Oblak en particular.

Históricamente, el libreto clásico del Atlético de Simeone se ha basado en líneas juntas, bloque compacto, salir al espacio y no complicarse atrás. Pero la evolución hacia un equipo que asume la iniciativa desde la posesión cambia por completo la jerarquía táctica del equipo y generalmente comienza en Jan Oblak. Siempre fue un portero de reflejos, pero su talón de Aquiles solía ser el juego de pies. Y más si era bajo presión. Ahora es el origen de la mayor parte de jugadas rojiblancas. Es el eje en la salida de balón.

«Evoluciona año tras año muchísimo en esa faceta de jugar con el pie. Él con su capacidad que tiene como portero, nos mejora a todos», dijo Simeone antes de enfrentarse al Stuttgart hace tres semanas. Los números lo avalan. Oblak promedia esta temporada 27 pases intentados por partido, de los cuales 23 son exitosos. Mientras que entre 2017 y 2021 su media era de 17 intentos y apenas 9 aciertos. La distancia de sus pases también ha virado. Durante el periodo mencionado, el 70% de sus pases eran en largo y solo el 30% en corto, mientras que esta temporada el 60% son en corto y el 40% en largo. Todo según datos de Opta, Wyscout y Fotmob.

El cambio es menos significativo, pero existente al fin y al cabo, si se toma como referencia la temporada pasada. Durante el curso 2025/2026 promedió 20,3 pases intentados por partido y completó exitosamente 13,8 de ellos. Su ratio de distancia era de un 44% en corto y 56% en largo y la efectividad del pase también era menor. De un 66,8% en general por el 75,1% del presente curso y un 33,1% en pase largo por el 37,9% actual. Porcentajes que reflejan que ahora juega menos en largo, pero lo hace de manera más precisa.

Tabla comparativa de los pases de Oblak la temporada pasada y la actual. (Elaboración propia).

«Ha ido adquiriendo confianza en uno mismo. Ahora el Atlético apuesta más por ese tipo de juego, no como en los primeros años de Simeone. En la evolución está el aprendizaje. Oblak no se prodigaba tanto y era menos protagonista porque el entrenador no se lo pedía y el juego del equipo tampoco. Sin embargo, cuando entrenábamos juntos, se veía que era un porteor más que correcto en el juego de pies. Lo que pasa es que si el juego del equipo no te lo pide… A mí siempre me ha gustado jugar con los pies, pero en el Atlético no te lo pedían tanto y se opta por el plan del entrenador», analiza en OKDIARIO Miguel Ángel Moyá, ex portero del Atlético y ex compañero de Oblak.

En Champions League, el volumen es aún más pronunciado ante rivales de presión alta, como contra el Manchester United (39 pases, 31 acertados) o el Bayern de Múnich (38 pases, 26 acertados). El cambio del meta es causa y consecuencia del cambio general. Es vital que los centrales y centrocampistas quieran recibir el pase. «Oblak tiene que tener dónde elegir para ganar seguridad. El modelo de juego que está implantado Simeone junto a Gabi de salir desde atrás y combinar se adapta a la perfección a las capacidades de Oblak», dice Sergio Asenjo, ex portero del Atlético, durante su conversación con este periódico.