Inda: «Messi le dijo a sus compañeros: ‘Así no se le puede jugar al Madrid’»
Messi llegó cabreado a los vestuarios del Santiago Bernabéu tras la derrota del Barcelona por 2-0 frente al Real Madrid
Eduardo Inda asistió a El Chiringuito, donde tiene cada lunes su sección de exclusivas. El director de OKDIARIO desveló el estado anímico con el que Leo Messi entró al vestuario del Barcelona después de perder 2-0 en el Clásico frente al Real Madrid.
«Messi entró cabreado al vestuario, como es natural. Dijo: ‘Así no se le puede jugar al Real Madrid’», desveló en exclusiva Eduardo Inda. «Lo repitió en varias ocasiones», añadió. «Los jugadores miraban a Setién, que ha quedado bastante tocado tras lo que se ha podido entender como una desautorización al entrenador», concluyó el director de OKDIARIO.
El delantero argentino estuvo ausente durante el Clásico en el que el Barcelona cayó derrotado por 2-0 en el Santiago Bernabéu. Messi no se fue satisfecho a los vestuarios y se lo hizo saber a sus compañeros, dejando cuestionado a Quique Setién.
Lo último en Barcelona
-
Ter Stegen termina su infierno en el Barcelona y se va cedido al Ajax
-
El Barcelona se cabrea con Ferran por retarles: «Que demuestren que me quieren»
-
La sospechosa actitud de Julián Álvarez que mantiene en vilo a Atlético y Barcelona
-
Tebas la lía otra vez con sus horarios: se arriesga a tener que cambiarlos por la Champions sólo siete días antes
-
Ferran Torres inquieta al Barcelona: «Tengo contrato… pero en el fútbol nunca se sabe»
Últimas noticias
-
Peinado envía a la Fiscalía Europea otro contrato amañado de 4 millones para Barrabés
-
Entrada de inmigrantes a Ceuta desde Marruecos, en directo: fecha de la nueva avalancha, situación en la frontera y reacciones
-
Jesús Cintora ya graba la promoción de ‘Mañaneros’ para la próxima temporada en la que sustituirá a Javier Ruiz
-
El Rey Felipe VI preside el emotivo homenaje a «Noluco» Doreste y Javier Vallejo en la Copa del Rey Mapfre
-
Letizia vuelve a fichar una joya de Bárbara Goenaga y la diseñadora se entera de rebote: «¡Qué emoción!»