Deportes
El técnico continua mostrando su apoyo a la causa independentista

Guardiola dobla su apuesta: renuncia al lazo amarillo y se viste completamente de amarillo

Guardiola se pone una camiseta amarilla para vitar cualquier tipo de sanción por parte de organismos como la FA o la UEFA.

Pep Guardiola ha vuelto a dar la nota en la primera rueda de prensa oficial de la temporada. El entrenador del Manchester City a comparecido ante los medios antes de disputar la Community Shield contra el Chelsea y lo ha hecho vestido completamente de amarillo. El técnico español vuelve así a dar que hablar, dando una mayor visibilidad a la causa independestita y evita, eso sí, sanciones de cualquier tipo por parte de organismos como la UEFA o la FA al no mostrar ningún tipo de símbolo relacionado con lo político.

El ex entrenador del FC Barcelona se plantó el pasado curso el lazo amarillo en la solapa en defensa de los políticos catalanes presos por los graves incidentes que tuvieron lugar en Cataluña y que pusieron en riesgo la unidad de España, llegando a proclamar en el Parlament la independencia. Desde el mismo día en que se produjeron las detenciones y se encarceló a los miembros del Govern, Guardiola -una de las grandes figuras del separatismo catalán- abanderó la lucha desde Inglaterra para pedir su libertad, alegando que estaban presos por sus ideas y no por los graves delitos cometidos.

Estos actos le hicieron ser sancionado por parte de la Federación Inglesa (FA). El organismo británico le multó con 22.500 euros, pero él hizo caso omiso y continuó luciéndolo tanto en los partidos como en las ruedas de prensa, llegando a afirmar que sólo se lo quitaría si sus jefes se lo ordenasen. Incluso comparó la causa separatista con la lucha contra el cáncer: «Mi opinión personal no es una opinión política. Cuando los hombres y mujeres llevan un lazo rosa es porque apoyan la lucha contra el cáncer de mama. La idea es la misma».

Ahora, Guardiola parece que ha encontrado la solución para evitar más sanciones. Al no llevar el lazo, evita las multas por parte de los organismos internacionales, que prohíben terminantemente lucir símbolos de índole política. Pero lucir una camiseta amarilla sin lema reivindicativo alguno ni simbología que haga alusión al secesionismo catalán, hace que no se le pueda castigar.