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Baño de masas en el norte de Londres

El Arsenal sale a celebrar la Premier… ¡un día después de perder la Champions!

El Arsenal inundó las calles del norte de Londres para celebrar la Premier

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  • Luis Cobos
  • Jerezano con sangre madrileña. Redactor de deportes. Graduado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Amor eterno por la pelota.

Apenas unas horas después de perder la final de la Champions contra el PSG, el Arsenal salió a las calles del norte de Londres para celebrar la histórica Premier League conquistada este año. En un multitudinario desfile por las calles de ‘North London’, quizás el más grande en la historia del fútbol inglés, la afición del Arsenal dejó a un lado el recuerdo de los penaltis de Budapest y glorificó la primera liga conquistada en 22 años.

El norte de Londres, en las calles que rodean el Emirates Stadium, se convirtió en una marea roja pocas veces vista en la capital londinense y en todo el país. Cerca de un millón de personas estimaban las autoridades que se darían cita para este desfile y ni la resaca de la Champions ni la derrota ante los franceses arruinaron la asistencia.

No faltaban las bufandas, las banderas, las camisetas rojas, aunque la segunda de este año, blanca, muy parecida a la que vestirá España en el Mundial, también es muy popular, las bengalas, el confeti dorado, el alcohol y los cánticos, algunos dirigidos contra el Tottenham Hotspur, que semana tras semana se escuchan en Highbury.

Pese a que el desfile no empezó hasta las 14:00 hora local, no fueron pocos los que comenzaron a coger sitio desde las 8:00, con el objetivo de tener la mejor vista posible de los cuatro autobuses que compusieron la celebración. El primero, con los jugadores del primer equipo masculino y presidido por el trofeo de la Premier, el segundo, con el cuerpo técnico, el tercero, con el equipo femenino, que celebró la conquista de la FIFA Women’s Champions Cup, y el cuarto, con invitados y otros trabajadores del club, incluido el Gunnersaurus, la mascota del equipo que representa un dinosaurio verde vestido con los colores del Arsenal.

Muchos fueron los que llegaron al desfile sin dormir, otros directamente desde Budapest, en los primeros vuelos que salieron de la capital húngara, y otros llevan de fiesta prácticamente desde hace diez días, cuando el Arsenal ganó la Premier League, rompiendo más de dos décadas de maldición.

Durante los ocho kilómetros y las dos horas y media que se extendió el desfile, centenares de miles de aficionados se agolparon en las calles de los barrios de Highbury, Islington y Angel y en los balcones y terrazas de los edificios cercanos. Los más elogiados, Mikel Arteta, el hombre que ha reconstruido en los últimos siete años esta institución, y jugadores como Bukayo Saka, que ha crecido al amparo del Arsenal desde que era un niño, y Gabriel Magalhaes, con el que la afición se ha volcado tras el error en la tanda de penaltis que le costó la victoria a su equipo.

Entre el humo rojo de las bengalas, las caras de los futbolistas reflejaban cierta seriedad, pero también mucha alegría, sobre todo en Arteta, la persona que es más consciente de lo difícil que es esto, tanto por su etapa de jugador como por la de entrenador.