Enrique Riquelme sigue perfilando su proyecto deportivo. OKDIARIO ya informó de que una de las estrellas que tiene atada y bien atada el candidato a la presidencia del Real Madrid es Rodrigo Hernández. Si el próximo 7 de junio salta la sorpresa y el alicantino vence a Florentino Pérez en las elecciones que se celebrarán en el pabellón de baloncesto de Valdebebas, el Balón de Oro de 2024, capitán de España y líder del Manchester City pasará a ser jugador del equipo blanco. Y el madrileño sería entrenado por Mikel Arteta. O, por lo menos, ese es el plan que tiene el presidente de COX.
Mikel Arteta es el entrenador elegido para liderar el que sería el primer proyecto deportivo de Enrique Riquelme. El donostiarra no estaría solo, ya que el plan del candidato es anunciar en los próximos días un director deportivo, una figura que, en estos momentos, no existe como tal en la estructura del Real Madrid. Bajo el mandato de Florentino Pérez, los hombres fuertes a la hora de llevar a cabo contrataciones son José Ángel Sánchez, director general, Juni Calafat y el propio presidente, que siempre tiene la última palabra.
Mikel Arteta llegaría al banquillo del Real Madrid tras hacer historia con el Arsenal, al que ha llevado a ganar una Premier League 22 años después y a disputar la final de la Champions también 20 años después, final que ha perdido este sábado ante el PSG en penaltis.
Control, posesión y trabajo
La idea de juego de Mikel Arteta se basa principalmente en el control del partido a través de la posesión y la inteligencia táctica. Sus equipos buscan tener siempre el balón, dominar los espacios y presionar muy arriba cuando lo pierden. Se nota claramente la influencia de Guardiola, ya que formó parte de su cuerpo técnico en el Manchester City, pero Arteta también ha añadido detalles propios que hacen de su Arsenal un equipo muy dinámico y vertical.
En ataque, le da mucha importancia a la salida limpia desde atrás. Los defensas y el portero participan constantemente para atraer la presión rival y encontrar espacios libres. Además, sus jugadores intercambian posiciones continuamente, lo que hace difícil defenderles. Los extremos suelen jugar abiertos para generar situaciones de uno contra uno, mientras que los centrocampistas aparecen entre líneas para acelerar las jugadas.
Defensivamente, Arteta quiere un equipo intenso y ordenado. La presión tras pérdida es una de sus claves, porque intenta recuperar el balón lo más rápido posible y evitar que el rival pueda salir cómodo. También trabaja mucho la disciplina táctica y el esfuerzo colectivo, ya que todos los jugadores participan tanto en ataque como en defensa.
En definitiva, le gusta que sus equipos sean reconocibles, competitivos y muy atractivos de ver, siendo capaces de dominar partidos contra cualquier rival. Algo que ha logrado el entrenador español con su Arsenal.
Hecho a sí mismo
Mikel Arteta es uno de esos entrenadores que representan perfectamente el fútbol moderno. Su trayectoria empezó como jugador, pasando por equipos importantes como el PSG, la Real Sociedad, el Everton o el Arsenal, donde terminó convirtiéndose en capitán. Siempre destacó más por su inteligencia táctica y su forma de entender el juego que por el físico o la velocidad. Ya desde el campo se notaba que tenía mentalidad de entrenador.
Cuando se retiró, dio un paso clave entrando en el cuerpo técnico de Pep Guardiola en el Manchester City. Allí aprendió muchísimo sobre la salida de balón, la presión alta y el control de los partidos desde la posesión. Esa experiencia le sirvió para llegar al Arsenal como entrenador principal en 2019, en un momento complicado para el club.
Poco a poco consiguió cambiar la mentalidad del equipo y devolverle competitividad. Apostó por jugadores jóvenes, creó una identidad reconocible y volvió a meter al Arsenal entre los mejores de Inglaterra. Aunque al principio recibió muchas críticas, Arteta demostró personalidad y paciencia para construir un proyecto sólido que ha hecho historia. Hoy en día es considerado uno de los entrenadores con más futuro y personalidad del fútbol europeo y, por esto, Riquelme ha decidido apostar por él.
Klopp y Cesc, otras alternativas
La candidatura de Enrique Riquelme ha manejado otras alternativas para el banquillo. El principal candidato era Jürgen Klopp, quien les dejó muy claro que, en estos momentos, no se plantea regresar a los banquillos. También han tanteado a Cesc, que ha hecho historia con el Como clasificándolo para la Champions por primera vez, pero finalmente el elegido ha sido Arteta, con el que está todo hablado y pactado.