Si tu gato no tiene este chip en un mes, tienes un problema. Una multa de 50.000 euros te espera
La Ley de Bienestar Animal entra en vigor y multará a quienes no hayan puesto chip a su gato
Así es el nuevo sistema de clasificación de los gatos con la Ley de Bienestar Animal
DNI de identidad animal obligatorio, ¿la solución para disminuir el abandono de mascotas?
Si eres de los que tienen un gato como mascota, debes saber que a partir del próximo 29 de septiembre tendrás que cumplir con una nueva obligación: ponerle un microchip de identificación. Así lo establece la ley de Bienestar Animal, que entrará en vigor en esa fecha y que pretende evitar el abandono y el maltrato animal. Por ello en el caso de que tu gato no tenga chip en un mes, vas a tener un problema ya que la multa puede ascender a los 50.000 euros.
Si tu gato no tiene este chip podrías pagar multa de 50.000 euros
El microchip es un pequeño dispositivo electrónico del tamaño de un grano de arroz que se implanta bajo la piel del cuello del animal mediante un pinchazo. Cada chip lleva asociado un número de 15 dígitos que permite identificar al gato y a su propietario en caso de pérdida o extravío. Para ello, se necesita un lector especial que tienen los veterinarios, la Policía y la Guardia Civil o el Seprona.
Además del microchip, que se puede colocar a partir de los 3 meses de edad del gato y que cuesta entre 30 y 55 euros, los dueños tendrán que inscribir a sus felinos en el registro de mascotas de su comunidad autónoma. Y atención, porque no hacerlo puede salir muy caro: la ley considera una infracción grave no cumplir con las obligaciones de identificación del animal y la sanciona con multas de entre 10.000 y 50.000 euros.
¿Es necesario poner el microchip a los gatos domésticos que no salen de casa?
El periódico Libertad Digital ha consultado a varios veterinarios y todos coinciden en que la precaución nunca está de más con los felinos, que en cualquier momento pueden escaparse por un balcón o una ventana abierta. Además, aseguran que el microchip no supone ningún riesgo para la salud del animal y que facilita su recuperación en caso de pérdida.
Sin embargo, también reconocen que la medida puede resultar excesiva y difícil de cumplir por parte de muchos propietarios, sobre todo teniendo en cuenta la gran cantidad de gatos callejeros o asilvestrados que hay en España. Según un estudio realizado por la Fundación Affinity y la Universidad Autónoma de Barcelona, solo el 4,3% de los gatos que llegan a centros de acogida están identificados con microchip, lo que implica que la mayoría se encuentran fuera del control oficial.
Por otro lado, la mayoría de veterinarios aseguran al citado medio que no van a denunciar a los propietarios que incumplan la ley.“No voy a convertirme en una especie de policía”, dice uno de ellos. Sin embargo, advierten de que las autoridades podrían hacer controles aleatorios o inspecciones en las clínicas para comprobar si los gatos están registrados. Por eso, recomiendan a los dueños que se informen bien sobre la normativa y que se pongan al día con sus obligaciones antes de que sea tarde.
Lo último en Curiosidades
-
Hito en la zoología: las abejas, el primer insecto de la historia que tiene derechos legales
-
Platón, filósofo griego, sobre los jefes: «Quién no es bueno sirviendo, no será bueno mandando»
-
El desconocido oficio de la posguerra española que se veía a diario por Madrid: desaparecieron del todo en los años 90
-
Ni es la nevera ni el microondas: el aparato que hay que desconectar en casa si hay tormenta
-
La reflexión de Albert Einstein para prosperar en la vida: «La mente es como un paracaídas: sólo funciona si se abre»
Últimas noticias
-
Profundo dolor en Ses Salines por la muerte de Jaume Bonet Garcías ‘Cometa’, alma histórica del club
-
Hito en la zoología: las abejas, el primer insecto de la historia que tiene derechos legales
-
Jornada 30 de la Liga: resumen de los partidos
-
Ni es la nevera ni el microondas: el aparato que hay que desconectar en casa si hay tormenta
-
El desconocido oficio de la posguerra española que se veía a diario por Madrid: desaparecieron del todo en los años 90