El pensamiento de Lao Tse, filósofo chino: «El que domina a otras personas es fuerte, el que se domina a sí mismo es poderoso»
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Uno de los personajes más importantes e influyentes en la historia china fue Lao Tsé. Este legendario filósofo y sabio chino es considerado el padre del taoísmo. Esta filosofía no se centra en la adoración de un Dios creador, sino en sintonizar la vida humana con las leyes de la naturaleza.
Hoy rescatamos una de las lecciones más célebres de este autor, del cual no se sabe si realmente existió o si su existencia se basa en la amalgama de conocimientos de varios sabios chinos. De esta cita rescatamos una de las mayores lecciones de crecimiento personal: «El que domina a otras personas es fuerte; el que se domina a sí mismo es poderoso».
El que domina a otras personas es fuerte
Para comprender el significado de esta oración, debemos dividir en dos la frase. Dominar a otros se basa en el control externo, el poder social, la fuerza física o la autoridad. Este poder depende del entorno y puede perderse fácilmente. Además, se trata de una fuerza competitiva que busca demostrar superioridad frente al entorno.
El que se domina a sí mismo es poderoso
Para Lao Tsé, el verdadero poder no ejerce fuerza hacia el exterior, sino hacia el interior. Implica gobernar los propios pensamientos, emociones, miedos y deseos. El autor también habla de la independencia absoluta de las emociones, considerando poderoso a aquel que tiene autocontrol. El que es poderoso no depende de las circunstancias externas ni de la aprobación de nadie para mantener su paz mental.
Para la corriente de pensamiento taoísta, el enemigo más difícil de vencer es uno mismo (pereza, lujuria, ira, orgullo). Superar estos límites internos te hace invencible y te vuelve, según la filosofía, alguien poderoso de verdad.
¿Cómo podemos aplicar esta frase en nosotros?
Para poder traspasar esta frase a nuestro contexto de vida y adquirir una serie de consejos que nos ayudarán a convertirnos en personas «poderosas», debemos tomar algunos consejos.
No podemos dejar que los comentarios o acciones de los demás afecten nuestro ánimo o nos minen la moral. Como dice el filósofo chino, la verdadera victoria es superar la pereza, la procrastinación o los impulsos que te dañan; en resumen, vencer tus malos hábitos. Es necesario tener en cuenta que no debemos buscar tener siempre la razón ni competir con las demás. Únicamente debemos buscar competir con nosotros mismos, con el fin de superarnos día a día.