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Ni rosas ni geranios: la mejor planta con flores de colores que puedes poner en tu jardín para tener un plaguicida natural todo el año

  • Alejo Lucarás
  • Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Córdoba. Redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

Buscar un plaguicida natural que funcione de verdad, sin químicos ni gastos extra, es uno de los objetivos más comunes entre aquellas personas que se abocan a cuidar responsablemente un huerto o un jardín en España. En este sentido, la solución muchas veces está más cerca de lo que parece.

Desde luego, no hace falta recurrir a insecticidas industriales ni a trucos complicados. Basta con elegir bien qué se planta en los bordes del huerto, y una de las opciones más eficaces lleva siglos creciendo de forma silvestre en el Mediterráneo.

La lavanda, la planta que actúa como plaguicida natural todo el año

La protagonista, que bien se puede apreciar en la imagen destacada, es la lavanda (Lavandula angustifolia), un arbusto mediterráneo de flores moradas, azuladas o rosas que crece bien en cualquier jardín español gracias a su resistencia a la sequía y al sol directo.

Su aroma tan característico no es casualidad: procede de compuestos como el linalol y el acetato de linalilo, presentes en su aceite esencial. Esos mismos compuestos, agradables para las personas, resultan muy desagradables para buena parte de los insectos que suelen atacar huertos y jardines.

A diferencia de plantas que solo florecen unas semanas, la lavanda mantiene su follaje y buena parte de su aroma durante todo el año, lo que la convierte en una barrera activa incluso fuera de temporada.

Su nombre viene del latín lavare, lavar, porque los romanos ya la usaban para perfumar el agua del baño y la ropa.

Esa relación entre la planta y la limpieza del hogar tiene siglos de historia, mucho antes de que se estudiara su efecto sobre los insectos.

¿Qué plagas mantiene alejadas la lavanda (y a quién no espanta)?

El aroma de la lavanda funciona como repelente frente a pulgones, polillas, moscas, pulgas y mosquitos, que evitan acercarse a las plantas que crecen junto a ella. Por eso se recomienda como planta compañera en los bordes del huerto.

Lo curioso es que esa misma barrera no ahuyenta a los insectos que sí interesa tener cerca. Las abejas y las mariposas se sienten atraídas por el néctar de sus flores, así que la lavanda protege el huerto sin dejarlo sin polinizadores.

Mariposa posada en flores de lavanda. Foto: Pexels.

Es justo la ventaja que no ofrecen los insecticidas químicos de amplio espectro, que suelen eliminar plagas y polinizadores por igual. Repeler sin ahuyentar a las abejas es lo que convierte a la lavanda en una opción real para un huerto ecológico.

Cómo usar la lavanda a modo de plaguicida natural en el huerto

La forma más simple es plantarla directamente en los extremos del huerto o cerca de las plantas más vulnerables, formando una especie de cerco aromático. También puede colocarse en macetas junto a puertas y ventanas para mantener alejados a los mosquitos.

Para un efecto más concentrado, se puede preparar un espray con agua y flores de lavanda, o usar su aceite esencial diluido: unas veinte gotas por cada 100 mililitros de agua.

Ese preparado se aplica sobre la piel expuesta o se pulveriza directamente entre las plantas del huerto, repitiendo la aplicación cada dos o tres horas para mantener el efecto.

Las flores secas también funcionan puertas adentro. Metidas en saquitos de tela y guardadas en armarios o despensas, mantienen alejadas a las polillas de la ropa sin necesidad de naftalina ni otros productos con olor químico.

En cuanto a cuidados, la lavanda pide sol pleno, riego escaso y un suelo bien drenado: el exceso de agua es lo único que realmente puede matarla. Podarla después de la floración ayuda a que vuelva más tupida al año siguiente.

¿Por qué esta planta gana a las rosas y a los geranios?

Los geranios también tienen fama de repeler mosquitos, y las rosas son la flor decorativa por excelencia en cualquier jardín español. Pero ninguna de las dos combina lo que ofrece la lavanda en un solo arbusto.

Repelencia contra varias plagas a la vez, floración prolongada, mínimo mantenimiento y resistencia a la sequía típica del verano español son cuatro ventajas que rara vez se encuentran juntas en una sola planta.

Desde luego, esa combinación explica por qué cada vez más jardines y huertos urbanos la eligen como primera línea de defensa natural, en lugar de guardarla solo como planta decorativa de borde.