La megaconstrucción que deja sin palabras a los ingenieros: un puente de 24 km con dos islas artificiales y un museo
El enlace Shenzhen-Zhongshan en China es una de las mayores y avanzadas obras de ingeniería vial del mundo, se trata de la primera infraestructura marítima que combina puentes, islas artificiales, un túnel y un intercambiador submarino
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El puente Shenzhen-Zhongshan en China es una de las mayores y avanzadas obras de ingeniería vial del mundo; se trata de la primera infraestructura marítima que combina puentes, islas artificiales, un túnel y un intercambiador submarino. Esta estructura de 24 kilómetros ostenta 10 récords mundiales y una tecnología de vanguardia, hasta el punto de que su túnel está monitorizado por robots.
Por esta infraestructura circulan de media 86.000 vehículos cada día, con jornadas pico que superan los 181.000. Esta mastodóntica conexión que cruza la Bahía de Guangdong-Hong Kong-Macao acoge tres veces más volumen que la autopista con más tránsito de España, por la que pasan más de 24.700 coches por jornada.
Esta megaautopista marítima une las ciudades de Shenzhen y Zhongshan, separadas por la bahía Guangdong-Hong Kong-Macao. Este enlace marino de más de 20 km está formado por dos puentes, dos islas artificiales y un tecnológico túnel submarino. Y forma parte de la autopista G2518, más conocida como Shenzhen-Cenxi, siendo la columna vertebral del transporte de esta zona ubicada en la provincia de Guangdong, una carretera de peaje; el trayecto completo son unos 10 euros al cambio.
El trayecto entre ambas ciudades se ha acortado notablemente, antes suponía casi dos horas de trayecto, y ahora se completa en 30 minutos. Y por eso tiene hasta un museo en una de sus islas, que acaba de ser abierto al público.
Según CGTN, esta infraestructura tiene 10 récords mundiales. En este enlace Shenzhen-Zhongshan encontramos el puente colgante más largo del planeta, asentado sobre columnas de acero y sobrevolando el mar. Otro de sus récords es que cuenta con la mayor distancia libre de navegación (91 m) o el ancla de puente más grande del planeta, con un volumen de hormigón de 344.000 m³. También ha superado la prueba de resistencia al viento más elevada en un puente colgante: 83,7 metros por segundo.
Su túnel submarino, que se extiende casi 7 km, también tiene sus propios récords, es el túnel sumergido de hormigón y acero más ancho del mundo, con hasta 46 m de anchura y acogiendo una autopista de hasta ocho carriles. Está equipado con avanzada tecnología, monitorizado en tiempo real por 14 robots en conexión con el centro de control; estos se encargan de supervisar y dirigir el tráfico, de la gestión de accidentes o coordinar evacuaciones en caso de incendio.
Se añade un sistema de luces que cambian de color según la temperatura o las condiciones del tráfico, un sistema de escape de humo que, según los ingenieros chinos, es un 42% más eficiente que los habituales y un avanzado sistema de extinción de incendios.
El enlace Shenzhen-Zhongshan se abrió al tráfico el 30 de junio de 2025. Solo un año después de su apertura, registró la increíble cifra de 31,5 millones de vehículos circulando, con un promedio por jornada de 86.000 coches, camiones y autobuses, según datos del Gobierno de Shenzhen. La jornada con mayor volumen de tráfico alcanzó 181.600 vehículos circulando en un solo día.
Ha mejorado notablemente la conexión en la zona si hablamos de transporte público. La ruta en autobús entre Zhongshan y Shenzhen acogió a 3 millones de pasajeros y 40.000 personas lo usaron para llegar al aeropuerto de Shenzhen, un 160 % más que antes de inaugurarse esta carretera marítima. También ha impulsado el turismo; en el Día Nacional de 2024, Zhongshan recibió a 3,41 millones de turistas, un 102,36% más respecto al año anterior.
Además, esta colosal obra de la ingeniería alberga un museo, en una de sus islas artificiales, la occidental, donde se ha construido un museo científico de 2.200 m². Que está dedicado a la ingeniería de transporte marítimo y grandes infraestructuras sobre el mar, donde en gran parte este Shenzhen-Zhongshan es protagonista. Se abrió oficialmente al público el pasado 29 de diciembre, siendo la atracción principal de este enlace marítimo y submarino a la par.
Como curiosidad, esta isla oeste se extiende 137.000 m² (el equivalente a 19 campos de fútbol) y se diseñó para que, a vista de pájaro, imitara las formas de Kunpeng. Se trata de un ser mitológico chino gigante que se transforma de pez a ave. Una buena metáfora de lo que es precisamente este gigantesco y avanzado paso marítimo de China.
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