Lo construyeron para transportar a 390 pasajeros pero ahora este avión es una mansión de lujo valorada en 500 millones, con spa y paredes digitales
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Concebido originalmente para transportar cerca de 390 pasajeros, el Boeing 777X está preparado para protagonizar una de las transformaciones más espectaculares de la aviación privada. Gracias al programa Boeing Business Jets (BBJ), este enorme avión comercial puede convertirse en una residencia aérea valorada en unos 500 millones de dólares antes incluso de incorporar un interior completamente personalizado.
En lugar de filas de asientos, ofrece salones privados, un dormitorio principal, un baño tipo spa y espacios diseñados para vivir, trabajar y descansar mientras se recorren miles de kilómetros sin escalas. Uno de los proyectos más llamativos desarrollados para esta plataforma es Oasis, un concepto creado por Greenpoint Technologies.
Un hogar de lujo construido sobre el mayor jet ejecutivo de Boeing
En su versión BBJ, la aeronave ofrece una autonomía cercana a las 11.000 millas náuticas, además de una cabina más amplia y de mayor altura, ventanas con regulación electrónica de la luz y una menor altitud de presurización, características que mejoran notablemente el confort de los pasajeros durante los trayectos intercontinentales.
Desde el momento en que se cruza la puerta principal, el ambiente rompe con la imagen tradicional de un avión ejecutivo, según Luxury Launches. Las líneas arquitectónicas suaves, las paredes curvas, los acabados en roble estriado, las superficies de mármol texturizado y una paleta de tonos cálidos crean una atmósfera relajante que recuerda más a un hotel de lujo que a un medio de transporte. Incluso el vestíbulo ha sido diseñado como un espacio que introduce gradualmente a los pasajeros en una mansión donde todo está cuidado al detalle.
El área social tiene un papel muy importante dentro del diseño. Se trata de una sala multifuncional equipada con una mesa que se puede utilizar para reuniones de negocios, comidas privadas o encuentros informales. En lugar de llenar la cabina con pantallas de gran tamaño, Greenpoint ha integra un panel OLED dentro de un separador de ambientes, mientras que las paredes digitales proyectan paisajes naturales y obras de arte que cambian el ambiente sin resultar invasivos.
Una suite privada digna de un hotel de cinco estrellas
La zona privada del avión lleva el concepto de confort a un nivel superior. El dormitorio principal incorpora una cama king size europea respaldada por un cabecero acústico diseñado a medida para proporcionar mayor tranquilidad durante el vuelo. El espacio se completa con un amplio vestidor, armarios personalizados, un tocador y una elegante isla de servicio, configurando una auténtica suite residencial en pleno aire.
El baño continúa esa filosofía de lujo discreto. Inspirado en los spas de alta gama, dispone de un largo lavabo realizado en mármol, muebles acanalados fabricados a medida y una ducha de vapor equipada con dos cabezales regulables. La tecnología permanece prácticamente oculta gracias a estaciones de carga integradas, controles táctiles invisibles y un sistema de iluminación ambiental cuidadosamente programado para crear una experiencia relajante en cualquier momento del viaje.
Pensado para quienes viven entre continentes
Greenpoint diseñó Oasis pensando en empresarios y clientes de alto nivel que utilizan el avión como una extensión de su estilo de vida. Más que un simple capricho exclusivo, la aeronave pretende convertirse en un espacio donde sea posible trabajar, recibir invitados, celebrar reuniones, descansar o recuperarse físicamente durante vuelos que conectan continentes sin escalas.
Esta visión representa un cambio radical respecto a generaciones anteriores de aeronaves privadas que solían apostar por interiores recargados y elementos decorativos destinados únicamente a impresionar. En Oasis, la exclusividad nace del equilibrio entre funcionalidad, bienestar y diseño contemporáneo.
Diseño interior
La iluminación LED, presente en toda la cabina, permite crear diferentes ambientes mediante una amplia variedad de tonalidades y configuraciones. Este sistema se integra con los revestimientos de las paredes y la alfombra que recorre el salón principal, generando una atmósfera elegante y acogedora que cambia según el momento del viaje o las preferencias de los pasajeros.
Desde la zona principal parten dos espacios independientes: una sala de entretenimiento y un ambiente más reservado para descansar o recibir visitas. El salón incorpora un televisor de última generación de gran formato, ideal para disfrutar de películas, series o presentaciones con la máxima comodidad.
En la parte posterior del Boeing 777X se encuentra la zona más exclusiva del avión: la suite. Diseñada como un auténtico apartamento privado, reúne prácticamente todas las comodidades que pueden encontrarse en una residencia de lujo o en la suite presidencial de un hotel de cinco estrellas.
Decorado con acabados contemporáneos y un elegante suelo de madera, el vestidor dispone de espacio suficiente para almacenar numerosos pares de zapatos, prendas colgadas, accesorios y equipaje. La suite principal culmina con uno de los espacios más impresionantes del proyecto: un baño privado concebido como un auténtico spa.
Los revestimientos de mármol claro combinados con vetas oscuras aportan un aspecto refinado y moderno, mientras que la iluminación LED ambiental resalta cada detalle del diseño.
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