Jamás congeles las jarras de cerveza: es asqueroso y nunca nos habíamos dado cuenta
La OCU destapa las mentiras de las cervezas caras: te están engañando en todos los lados
Es la cerveza favorita de los madrileños y no hay más que hablar: los datos lo confirman
Caña, doble, tercio…: el mapa que muestra cómo se pide la cerveza en cada comunidad de España
Ni en la cocina ni el balcón: el mejor sitio de la casa para poner esta planta colgante, según la tradición china
No es para remiendos: el verdadero uso de la tela de muestra que viene con la ropa nueva y que te ahorrará problemas
Sin lugar a dudas, uno de los mayores placeres del verano es tomarse una cerveza bien fresquita en compañía de la familia o los amigos. Mientras no se abuse de esta bebida, es una opción perfectamente válida. Ahora bien, hay una costumbre muy extendida y que los expertos no recomiendan: enfriar las jarras de cerveza en el congelador.
¿Cómo servir la cerveza fría?
Es cierto que esto es algo que hemos visto en muchos bares, pero en casa congelar las jarras sin que esto afecte al sabor de la cerveza es muchísimo más complicado. Esto se explica por una razón muy sencilla: en casa no tenemos un congelador para cada cosa, sino que en un mismo congelador guardamos todos los alimentos, como verduras, carnes y pescados.
Estos alimentos pueden dejar su olor en la jarra de cerveza. También puede quedar impregnado un aroma a nevera muy desagradable, como de plástico. Entonces, ¿cuál es la alternativa? Se puede servir la cerveza en una jarra fría pasándola por agua fría para que esté fresca y húmeda.
De esta manera, la cerveza se sirve mejor. Además, hay que tener muy en cuenta la temperatura de la bebida. En función de los grados, algunos químicos pueden estimular o suprimir el sabor o el aroma. Aunque la cerveza fría es la favorita de muchas personas, sobre todo durante el verano, cuando está a temperatura ambiente su sabor es más potente.
Otra recomendación que conviene saber es que en ningún caso es aconsejable tomar la cerveza directamente desde la lata o la botella. Si lo hacemos así, se pierden todos los matices de aroma y sabores, ya que la cerveza ni siquiera entra en contacto con la papilas gustativas. Por lo tanto, el uso del vaso es clave.
Ahora bien, no vale cualquier vaso para los diferentes tipos de cerveza. En el caso de las lager, el vaso de tubo es el mejor de todos porque facilita la formación de espuma, al tiempo que concentra el sabor y potencia la malta y el lúpulo.
Mientras, para las cervezas intensas y muy aromáticas, como la abadía, hay que servirlas en una copa cáliz. Estas copas se caracterizan por tener la bocha muy ancha y gruesa que permite la creación de una gran capa de espuma por encima del borde.
En cuanto a las cervezas con mayor graduación alcohólica y más cuerpo, la copa snifter es la más adecuada. Tiene una superficie interior amplia y redondeada y la parte superior se estrecha hacia adentro para capturar y potenciar los aromas.
Temas:
- Cerveza
Lo último en Curiosidades
-
Ni en la cocina ni el balcón: el mejor sitio de la casa para poner esta planta colgante, según la tradición china
-
Los expertos instan a que no dejemos así las ventanas: «Contraproducente»
-
Encuentran en el río un árbol que tenía 78 cebos enganchados valorados en 600 euros
-
Ni aceite ni mantequilla: el mejor truco para ablandar una barra de pan duro y dejarlo crujiente en pocos minutos
-
Adiós a las ventanas de siempre: la tendencia de los años 80 ha vuelto a España y es mucho más elegante y cómoda
Últimas noticias
-
Valverde: «Queremos aprovechar en Mallorca el subidón de la Copa»
-
Arrasate lo confirma: Raíllo, convocado ante el Athletic
-
Los agricultores se movilizan contra la ocurrencia de Sánchez de financiar trasvases en Marruecos
-
Le roban una bicicleta de más de 2.500 euros mientras compraba en un centro comercial de Marratxí
-
Avance del capítulo de ‘Sueños de libertad’ de hoy: Andrés acusa a María de falta de compromiso