Curiosidades
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Los colores de las bandejas en las que se vende la carne tienen un significado: por qué son amarillas, negras o rojas

La alimentación es uno de los pilares fundamentales sobre los que se sustenta la vida humana, crucial para sobrevivir al día a día y para tener una vitalidad plena. Consumir los alimentos adecuados, en su justa medida, es una de las tareas que el ser humano debe llevar a cabo para mantener una óptima forma física junto a una dieta variada.

Cuando vamos a hacer la compra al supermercado, podemos apreciar diferentes bandejas, además de su etiqueta para conocer a primera mano factores como la fecha de caducidad, el origen del producto o los ingredientes de los que se compone.

Qué significan los distintos colores en las bandejas de carne

Si nos ceñimos exclusivamente a su presentación, hay un punto en el que muchos ciudadanos han puesto el ojo y tiene que ver con el color de los envases o bandejas de los alimentos cárnicos de la mayoría de los supermercados de nuestro país.

Por lo tanto, en España el color de las bandejas de la carne no indica la frescura, calidad o cualquier otro tipo de categoría. Los colores vienen determinados por decisiones internas puramente comerciales de cada cadena para seccionar sus productos.

Qué dicta la normativa española

Tanto la legislación española como la europea sobre la carne fresca requieren información obligatoria al conjunto de supermercados de la nación en el etiquetado, como el origen, denominación, fecha de caducidad/consumo preferente, lote, empresa productora, condiciones de conservación, entre otras, pero no regula el color de las bandejas.

Debido a esto, no existe un código de colores general a todas las cadenas para los envases de carne. El color no determina los valores anteriormente mencionados ni certifica ni su seguridad alimentaria ni su frescura.

Cómo elegir bien la carne

Los factores a tener en cuenta para hacer una correcta elección de la carne van desde fijarse en la fecha de caducidad hasta tener en cuenta su calidad, frescura, envasado y precio. Hay que ratificar que la bandeja está completamente cerrada y sin líquido. También se debe tener en cuenta el color de la carne. Los tonos rojizos, que tienden a generar rechazo, suelen ser indicios de una buena oxigenación, pero este cambia en función del envasado y el corte.

Por último, se deben descartar piezas con olores fuertes, superficie pegajosa o síntomas de estar en mal estado. Leer detenidamente toda la información relativa al producto es fundamental, sobre todo la información de origen. Toda esta información suele aparecer también, bajo ley, en las carnicerías.