Byung-Chul Han, filósofo, sobre el ritmo de vida: «La sociedad del rendimiento produce depresivos y fracasados»
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El filósofo de origen coreano Byung-Chul Han, en su obra La sociedad del cansancio, analiza cómo las personas actuales ya no viven bajo la opresión de un soberano externo, sino bajo la presión de su propio ego. Este cambio de paradigma transforma las patologías sociales, que pasan de ser infecciones virales a problemas asociados con la salud mental causados por un exceso de positividad en el sistema.
El ritmo de vida que impera en las ciudades modernas, tanto en Corea del Sur como en Occidente, genera una fatiga tan destructiva que, para este filósofo, desemboca en la depresión. Según las tesis de Han, el individuo se cree libre mientras se consume en una búsqueda incesante de logros.
Esta falsa libertad aparente es, en realidad, una forma de coacción interna donde la persona se vuelve, al mismo tiempo, víctima y verdugo. La sociedad del rendimiento, entonces, ya no se define por la prohibición, sino por la capacidad ilimitada de poder hacer siempre más para entrar en una fase de autoexplotación voluntaria.
Un cambio de paradigma en la sociedad del rendimiento
¿En qué consiste exactamente este modelo de Byung-Chul Han que agota a la población? Para este filósofo, hemos pasado de la sociedad disciplinaria de Foucault, aquella que se describía llena de muros y prohibiciones, a una sociedad del rendimiento donde el lema principal es el «sí, se puede».
El sujeto ya no obedece a un amo que le obliga a trabajar; ahora la persona se obliga a sí misma para alcanzar una optimización constante. Esta estructura no genera criminales, sino que produce «individuos depresivos y fracasados». Esta transición tiene consecuencias directas en la salud mental, donde la depresión aparece cuando el sujeto ya no puede más. Han sostiene que el exceso de positividad es mucho más dañino que la negatividad del pasado.
Si antes el peligro era el «otro» o lo extraño, hoy el riesgo reside en la identidad propia que no conoce límites. El ritmo de vida actual no permite el descanso real, sino que convierte el ocio en una herramienta más para recuperar fuerzas y volver a producir.
El agotamiento y Byung-Chul Han
La trayectoria del autor, nacido en Corea del Sur, aporta una visión singular sobre el fenómeno del agotamiento sistémico. La sociedad surcoreana representa, quizás, el ejemplo más extremo de esta carrera hacia el éxito sin detenerse. Byung-Chul Han utiliza este trasfondo para explicar un agotamiento que aísla y divide a las personas. La hiperactividad impide la contemplación y el pensamiento profundo, elementos que el filósofo considera esenciales.
El filósofo argumenta que la multitarea no es un avance, sino una regresión hacia un estado salvaje de mera supervivencia. Los animales en la naturaleza también deben atender a varios estímulos a la vez para sobrevivir, lo que les impide una atención profunda. En la sociedad del cansancio, el ser humano pierde la capacidad de demorarse en las cosas, de mirar con calma. Todo debe ser rápido, eficiente y, sobre todo, visible para los demás.
¿Por qué es importante el silencio para Byung-Chul Han?
Para entenderlo, hay que partir de la comprensión de que para Byung-Chul Han la depresión es un fenómeno político y social de esta era. Para el filósofo, el sistema actual explota la libertad misma. Cuando el individuo se siente libre para rendir al máximo, la eficacia del sistema aumenta de forma exponencial.
No hace falta látigo cuando el propio trabajador se impone metas inalcanzables. El resultado es una sociedad de sujetos depresivos, con síntomas de TDAH y un agotamiento crónico que el autor denomina «infarto del alma».
El ritmo de vida que propone la modernidad elimina la negatividad del «no», que es lo que da estructura al pensamiento y a la espiritualidad. Sin el «no», todo fluye en una masa de positividad que satura los sentidos y anula la libertad real. Han propone, como alternativa, recuperar la capacidad de no hacer nada, de aburrirse y de permitir que el cansancio sea un nexo de unión entre personas.
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