Curiosidades
Trucos

Los alergistas instan a lavar las sábanas a esta temperatura para evitar que los ácaros y otros alérgenos se instalen en tu cama

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Según diversas investigaciones, pasamos cerca de un tercio de la vida durmiendo, razón por la cual los expertos insisten en la importancia de cuidar el ambiente del dormitorio. Más allá de ventilar a diario, tanto en invierno como en verano, el especialista en alergia e inmunología Pablo Moreno, recomienda prestar especial atención a la temperatura a la que se lavan las sábanas. «Si no se lava por encima de cierta temperatura, lo único que se hace es un «spa» para los ácaros».

Los ácaros son animales microscópicos (miden menos de 0,5 milímetros) y fotofóbicos, es decir que no soportan la luz directa y por ello buscan la oscuridad. Cada hembra puede poner hasta 300 huevos en apenas cinco meses, y las larvas alcanzan la edad de reproducción a las dos semanas. En el ámbito doméstico, cada gramo de polvo puede albergar hasta 15.000 ácaro, y se calcula que en un colchón podrían habitar hasta dos millones de ellos. Estos arácnidos son inofensivos, pero sus excrementos pueden llegar  a nuestro sistema respiratorio, dando lugar a problemas de salud.

Cómo evitar los ácaros en el dormitorio

La presencia de ácaros en el hogar puede afectar a la salud, especialmente en personas sensibles a sus alérgenos. Las proteínas presentes en sus excrementos y restos corporales pueden desencadenar reacciones alérgicas, con síntomas respiratorios como estornudos, congestión nasal, tos y dificultad para respirar, además de agravar el asma. También pueden aparecer problemas cutáneos, ya que la exposición a estos alérgenos puede favorecer la irritación de la piel, el picor, el enrojecimiento y las erupciones, así como empeorar afecciones previas como el eccema.

Lavar las sábanas a baja temperatura puede ayudar a conservar la suavidad de los tejidos y reducir el consumo energético, pero no siempre resulta suficiente para eliminar los alérgenos y microorganismos. Aunque un lavado a 40 ºC con un buen detergente, puede ser suficiente para el mantenimiento habitual, los expertos recomiendan utilizar programas de 60 ºC cuando hay personas enfermas en casa, en casos de alergia a los ácaros o cuando se comparte la cama con mascotas, como perros y gatos, siempre que las instrucciones de lavado de los tejidos lo permitan.

Un estudio publicado en 2008 analizó la eficacia de diferentes métodos de lavado para eliminar los ácaros, evaluando su respuesta a distintas temperaturas. Los resultados fueron concluyentes: en los ciclos a 30 ºC, la mortalidad de los ácaros fue de apenas un 6,5 %, mientras que al elevar la temperatura a 40 ºC, esta cifra aumentó hasta el 9,6 %.

El doctor Jung-Won Park, de la Universidad Yonsei (Seúl, Corea del Sur) en el Congreso Internacional de la American Thoracic Society (ATS), afirmó: «El umbral térmico crítico para asegurar la erradicación total (100%) de la población activa de ácaros e inactivar sus alérgenos se sitúa a partir de los 60 °C o mediante el uso de ciclos de vapor térmico».

Después del lavado, es aconsejable utilizar la secadora siempre que sea posible, ya que el calor durante el secado puede ayudar a eliminar los ácaros que hayan sobrevivido al ciclo de lavado. Otra alternativa es tender las sábanas al aire libre, preferiblemente bajo la luz solar directa.

Bicarbonato de sodio

El bicarbonato de sodio es una alternativa sencilla y económica para refrescar el colchón, ayudar a neutralizar los malos olores y absorber parte de la humedad superficial Basta con distribuir una capa fina sobre la superficie, dejarla actuar durante unas horas y aspirar después los restos.

  1. Retira las sábanas, las fundas y el protector del colchón. Aprovecha para lavarlos siguiendo las instrucciones.
  2. Aspira toda la superficie. Utiliza una aspiradora para retirar el polvo, los pelos y otras partículas acumuladas. Presta especial atención a las costuras y los bordes.
  3. Espolvorea una capa fina y uniforme de bicarbonato sobre la superficie del colchón.
  4. Espera entre dos y cuatro horas para que el bicarbonato ayude a neutralizar los olores.
  5. Retira cuidadosamente todo el bicarbonato con la aspiradora para evitar que queden residuos.
  6. Déjalo sin cubrir durante varias horas, en una habitación bien ventilada, hasta que esté completamente seco antes de colocar de nuevo las sábanas.

Sin embargo, este método por sí solo no garantiza la eliminación de los ácaros ni de sus alérgenos. Por ello, es recomendable combinar este método con el lavado frecuente de la ropa de cama, el control de la humedad y el uso de fundas antiácaros para reducir su presencia.

Finalmente, cabe señalar que los ácaros del polvo se desarrollan mejor en ambientes cálidos y húmedos. Aunque no siempre se perciba, el dormitorio puede acumular humedad durante la noche debido, entre otros factores, al vapor de agua que expulsamos al respirar. Por este motivo, hacer la cama inmediatamente después de levantarse puede dificultar la evaporación de la humedad acumulada en las sábanas y el colchón. Lo mejor es ventilar la habitación durante un rato para que que la ropa de cama y el colchón se aireen.