Muse asienta las bases del rock de estadio en su concierto en el Wanda de Madrid
Muse congregó anoche 45.000 personas en el último gran concierto de la temporada en el Wanda Metropolitano de Madrid.
Su concierto, de gestos excesivos, propios y característicos del trío de Devon, comenzó con la aparición del vocalista-guitarrista-pianista-líder de 41 años que surgió desde el suelo flanqueado por un grupo de bailarines con cascos a lo Daft Punk.
La versión orquestal de ‘Algorithm’, ‘Pressure’ y ‘Break It To Me’ fueron algunas de las canciones míticas que pudieron escuchar al inicio de este concierto en el que el público participó activamente. La gran pantalla consiguió que hasta los del gallinero se sintieran dentro mientras abajo, en el escenario, Bellamy, Dominic Howard (batería) y Christopher Wolstenholme (bajo) partieron el estadio en dos con la épica guitarrera de ‘Plug in Baby’.
Clásicos como ‘Madness’, ‘Time Is Running Out’ y ‘Starlight’ cerraron el recital que duró algo más de dos horas y que asentó las bases del rock de estadio. La multitud vibró en muchos momentos pero uno de los destacados fue con el gesto de Dominic Howard que tuvo a bien ponerse la camiseta del Atlético de Madrid.
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