MODA

Marta Ortega lleva a Milán un vestido de Zara que parece de lujo: cuesta 249 euros, es de piel y un color que está en tendencia

Nuevo vestido de Zara de Marta Ortega
(Foto: COOL)
Javi Fernández

Aunque las redes sociales sean una de las mejores embajadoras de Zara, Marta Ortega es la mujer que consigue ponerle rostro, personalidad y, en muchas ocasiones, una buena dosis de moda a la firma. La presidenta no ejecutiva de Inditex e hija del fundador del gigante textil, Amancio Ortega, acostumbra a dejarnos pequeñas píldoras de estilo que sirven para entender por dónde respiran las tendencias de cada temporada. A veces apuesta por esos básicos de Zara que nunca fallan y, otras, demuestra que hay prendas que necesitan algo más que una percha para revelar todo su potencial. Es lo que ha ocurrido en Milán, donde ha asistido junto a su marido, Carlos Torretta, a la presentación de Baisi Guadagnino para Zara, la colaboración de Luca Guadagnino y el arquitecto y diseñador Stefano Baisi.

En esta ocasión, Marta Ortega ha dejado claro que el otoño ya ha llegado, al menos en el armario. Para la cita milanesa, la empresaria ha escogido un vestido de Zara perteneciente a la colección Atlas of Desire, fruto de la colaboración entre Stefano Baisi y Luca Guadagnino, con un precio de 249 euros. Una pieza confeccionada íntegramente en piel ovina, en un profundo tono burdeos, que juega con las formas y consigue convertir una silueta aparentemente sencilla en una propuesta mucho más sofisticada.

El vestido tiene precisamente en su construcción uno de sus grandes atractivos. El escote, pronunciado, incorpora una especie de efecto solapa que se prolonga sobre el pecho y aporta estructura al conjunto. Es una de esas prendas que permite jugar con el estilismo: llevarla tal cual para potenciar su carácter o añadir una camisa blanca debajo para rebajar el escote y darle un aire todavía más elegante. La parte inferior continúa con una falda ajustada de corte midi que dibuja una marcada silueta lápiz. Una combinación de elementos que, vistos por separado, pueden resultar contundentes, pero que juntos encuentran un equilibrio especialmente atractivo.

Vestido de Zara de Marta Ortega
(Foto: Zara)

Marta ha completado el look con unos zapatos de tacón en tono tostado, con un detalle en la parte central, que acompañan al vestido sin restarle protagonismo. Y es precisamente ahí donde está una de las claves de este estilismo: no necesita demasiados artificios. El vestido tiene suficiente personalidad como para convertirse en el centro de todas las miradas y el resto de piezas se limita a acompañarlo.

Un vestido que gana fuera de la percha

Este vestido pertenece a esa categoría de prendas que, cuando las ves colgadas en un perchero, no llaman a la vista. Son piezas que necesitan movimiento, una silueta y, sobre todo, la persona adecuada para demostrar todo lo que pueden ofrecer. En Marta Ortega encuentra precisamente esa fórmula. La empresaria consigue que una prenda de Zara que podría parecer complicada a primera vista adquiera una dimensión mucho más sofisticada cuando entra en juego el estilismo.

El burdeos, además, vuelve a reclamar su lugar como uno de los grandes colores del otoño. Es un tono que se mueve entre la elegancia del rojo y la sobriedad de los colores oscuros y que cada temporada encuentra una nueva manera de conquistar el armario. En este caso, aplicado sobre la piel, potencia todavía más el carácter otoñal de la pieza y consigue que el material tenga una apariencia más cálida y sofisticada.

Marta Ortega y una nueva manera de entender Zara

No es la primera vez que Marta Ortega utiliza sus apariciones públicas para demostrar que Zara puede ir mucho más allá de los básicos de temporada. Su manera de vestir funciona también como una especie de escaparate de la evolución estética de la firma, especialmente en un momento en el que la marca busca reforzar su apuesta por el diseño, las colaboraciones y las piezas con mayor personalidad.

Todavía queda por descubrir qué camino tomará la firma con John Galliano, pero colaboraciones como esta muestran una Zara cada vez más interesada en rodearse de nombres vinculados al diseño, la arquitectura y la cultura. Y Marta Ortega vuelve a ser, una vez más, el mejor ejemplo de cómo una prenda puede cambiar por completo cuando deja de ser simplemente una pieza más del perchero y encuentra su lugar dentro de un buen estilismo.