Alex Rivière, la diseñadora de la alta sociedad que reivindica el lujo silencioso: “Las prendas deben perdurar”
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Cuando la moda encuentra su esencia, se nota. En el marco de Mercedes-Benz Fashion Week Madrid, son muchos los creadores que se han dado cita para presentar sus propuestas para la próxima temporada, cada uno desde su particular manera de entender las tendencias. Los tonos oscuros, la sofisticación y las prendas pensadas para perdurar han tenido un papel protagonista. Tras su debut con la propuesta Tribute, presentada para la temporada otoño/invierno 2026, Alex Rivière Studio vuelve a la pasarela con The Core, una colección que hemos podido conocer de primera mano junto a su creadora.
Junto a su socia y CEO, Beatriz Villaroya, la firma continúa creciendo con una idea muy clara: defender la sofisticación sin necesidad de caer en el exceso. Porque la verdadera elegancia no siempre pasa por una imagen excesivamente elaborada, sino por encontrar un equilibrio y depurar hasta conseguir que la identidad propia sea la que hable.

La propuesta se presenta a través de 45 looks estructurados que acompañan a la mujer contemporánea en los diferentes escenarios de su día a día. La intención vuelve a alejarse del consumo impulsivo para apostar por un fondo de armario construido con sentido, con prendas capaces de adquirir diferentes vidas dependiendo de cómo se combinen. Una colección en la que cada pieza tiene su lugar y en la que la coherencia se convierte en una de las principales señas de identidad.
Preguntamos a Alex Rivière por la historia que quiere contar a través de la nueva colección y lo tiene claro: «La historia de la colección The Core es el viaje hacia lo esencial y la creación de una identidad propia», confiesa.
Pero una colección no solo se observa. También busca provocar sensaciones en quienes están al otro lado de la pasarela. Por eso, quisimos saber qué le gustaría que se llevara el público después de ver su propuesta: «Me gustaría que el público llevara una sensación de haber presenciado una propuesta coherente. Que entiendan que la moda de autor puede dialogar con la vida real y que el verdadero lujo reside en la honestidad del patronaje, en la caída impecable del tejido sobre el cuerpo y en las prendas que estén pensadas para perdurar», afirma.
El reto de Alex Rivière después del éxito de ‘Tribute’
Cuando un diseñador presenta una colección, hay una pregunta que sobrevuela siempre: ¿qué ocurre después si funciona? El miedo a no estar a la altura o, incluso, a tener que superar las expectativas generadas puede convertirse en una presión añadida. Sin embargo, Alex Rivière tiene claro que el camino no pasa por perseguir el éxito anterior, sino por mantener una identidad. «Ninguna de las dos opciones nace del miedo si tienes claro hacia dónde vas. Tras el éxito de nuestro debut con Tribute, el reto no era intentar superarlo con un viraje drástico o buscando el efectismo de lo nuevo, sino tener la disciplina de consolidar y evolucionar. Me preocuparía más perder la coherencia o el rigor con la calidad y la honestidad de lo que hacemos», explica.

Durante años, la creadora de contenido ha estado presente en desfiles y ha podido conocer de cerca cómo se construye una colección, desde la elección de los materiales hasta el acabado final de cada prenda. Pero, entre todas las piezas, siempre hay alguna que consigue convertirse en algo más. En el caso de The Core, Rivière pone el foco precisamente en aquello que puede parecer más sencillo a primera vista. «Más que una única pieza, te diría que, para mí, lo más complejo ha sido dar con un patrón y un diseño que parezca sencillo, pero esté muy bien pensado. Te lo pones, funciona y te hace sentir bien sin necesidad de explicar demasiado», afirma.
De la imagen a la construcción de una firma
Su experiencia frente a la lente de una cámara y su presencia durante años en el universo de la moda le han permitido acumular un aprendizaje que ahora traslada a su propia firma. Alex Rivière Studio nació con una identidad vinculada al universo resort, pero la marca ha ido ampliando su propuesta para responder a nuevas necesidades. «Ha evolucionado, pero sobre una misma base sólida. Con el tiempo hemos ido ampliando categorías para responder a necesidades reales», explica.

Una evolución que también ha cambiado su manera de entender la moda. «Si algo he reafirmado con los años, es que la moda debe ser el reflejo de una identidad y no una imposición efímera. He aprendido a valorar aún más el proceso silencioso: la búsqueda del tejido, el trabajo mano a mano con artesanos. Al haber estado durante años en ambos lados de la industria, me ha dado una perspectiva muy práctica sobre lo que hace que una prenda sea realmente especial y duradera. Vivir ese proceso desde dentro me ha ayudado muchísimo a evolucionar. Si antes quizás me fascinaba solo la idea visual o la foto de una pieza, hoy me obsesiona cómo se siente al tacto, cómo acompaña a la mujer en su día a día y cómo envejece con elegancia dentro de su propio armario», concluye Rivière.
Alex Rivière representa así una evolución que va más allá de las tendencias. De creadora de contenido a empresaria y diseñadora, su recorrido le ha permitido conocer la moda desde diferentes perspectivas hasta construir una firma con una identidad propia. The Core es el reflejo de ese camino, una colección en la que la estética convive con la funcionalidad y en la que la sofisticación no necesita excesos para hacerse notar. Porque, al final, cuando una prenda está bien pensada, no necesita demasiadas explicaciones.