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Ágatha Ruiz de la Prada anuncia su colaboración con Shakira: «Estaré en su concierto de este viernes»

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Marta Morales

Agatha Ruiz de la Prada vuelve a convertir la pasarela en una explosión de optimismo. Para su colección primavera-verano 2027, presentada en el marco de la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid, la diseñadora parte de una inspiración tan intangible como poderosa: la luz del verano madrileño y los colores del arcoíris. Llevar una idea abstracta al terreno del patronaje, los volúmenes y los tejidos es, sin embargo, algo que forma parte del lenguaje habitual de la creadora. Con décadas de trayectoria, Ruiz de la Prada explica que la experiencia también juega un papel fundamental a la hora de transformar una intuición en moda. «Llevamos muchísimos años y ya tenemos costumbre de hacer desfiles», señala.

Su ritmo de trabajo da buena cuenta de esa experiencia. La diseñadora asegura que realiza una media de 74 desfiles al año, una cifra que refleja una agenda internacional especialmente intensa. «El día 11 hice uno en Nueva York. Hoy es 15, estoy aquí; la semana que viene, uno en República Dominicana», cuenta.

El color como identidad

Si hay algo que define la estética de Agatha Ruiz de la Prada es precisamente su capacidad para convertir el color en una declaración de intenciones. En esta nueva propuesta, el arcoíris funciona como punto de partida para una colección que mira al verano desde una perspectiva alegre, gráfica y radicalmente reconocible. Entre los tonos protagonistas destaca especialmente el verde, un color que ocupa un lugar destacado en la propuesta y que la diseñadora relaciona también con algunas de sus colaboraciones creativas.

«Cynthia es muy amiga mía», explica al hablar de una de las figuras vinculadas a la colección. Ruiz de la Prada destaca su faceta artística y la generosidad que ha encontrado en ella a lo largo de los años: «La considero una gran artista y además tengo el privilegio de que conmigo ha sido muy, muy generosa».

Moda, música y una camiseta de corazones

La frontera entre moda y música también se difumina en esta nueva etapa de la diseñadora. Una camiseta de corazones llevada recientemente por El Indio de la Plazuela se convierte en otro ejemplo de cómo los códigos más reconocibles de Agatha Ruiz de la Prada pueden viajar desde la pasarela hasta el escenario. Los corazones, el color y las formas rotundas vuelven a funcionar como un lenguaje común entre disciplinas. La moda deja de ser únicamente una cuestión de prendas para convertirse en una identidad visual capaz de dialogar con la música y con los artistas.

Agatha Ruiz de la Prada y Shakira, el próximo gran encuentro

Pero si hay una noticia que destaca especialmente en la conversación, es su próximo encuentro con Shakira. La diseñadora no oculta su entusiasmo ante la colaboración y reconoce abiertamente su admiración por la cantante.

«El viernes voy a estar participando, no sé muy bien cómo, en el desfile de Shakira», adelanta. Y añade, con evidente ilusión: «Me hace mucha ilusión porque soy muy fan de Shakira».

Ruiz de la Prada participará además con una pop-up vinculada al evento, al tiempo que asistirá al desfile de la artista. Una colaboración que conecta dos universos de enorme fuerza visual: el maximalismo colorista de la diseñadora española y la identidad escénica de una de las grandes estrellas internacionales de la música.