Cool
VIAJES

Manuel Melenchón, de Hyatt, sobre las nuevas lunas de miel: «Ha cambiado la forma en la que las parejas afrontan los momentos vitales»

  • Lucía Lera
  • Periodista especializada en viajes, belleza y estilo de vida. Al terminar la carrera entendí que quería convertir mi vocación en mi forma de vida, y desde entonces el periodismo se ha convertido en el lugar desde el que contar historias, descubrir lugares y conectar con personas. A lo largo de este camino he colaborado con distintas cabeceras, confirmando en cada artículo que elegí la profesión adecuada.

Algo que no sabías de la luna de miel es que hay quienes defienden que su origen proviene de un proverbio árabe que dictaba que la primera luna que vivía un matrimonio cuando se casaba era dulce como la miel. Históricamente, siempre se ha ligado estas primeras noches como marido y mujer a momentos de intimidad del matrimonio, de transición hacia una nueva etapa en la pareja. No como ahora, donde la intención detrás de la luna de miel es una: viajar. Está claro que la dinámica en las parejas ha cambiado y donde mejor se puede apreciar es en la luna de miel. «Están evolucionando porque también ha cambiado la forma en la que las parejas afrontan los grandes momentos vitales», nos dice Manuel Melenchón, Managing Director South Hyatt EAME. En una entrevista donde hemos hablado con el experto sobre esta nueva tendencia más experiencial y exclusiva que está salpicando a las lunas de miel. 

El nuevo paradigma de las lunas de miel

Tradicionalmente, la luna de miel se concebía como un momento en pareja reservado a las semanas después de la boda. Una realidad que se ha transformado en los últimos años. Como experto, Manuel Melenchón aprecia que «hoy existe un mayor deseo de flexibilidad, personalización y experiencias adaptadas a los tiempos de cada pareja». 

(Foto: Unsplash)

Conceptos como el early moon o el mini moon reflejan precisamente esta evolución: «La luna de miel ya no se percibe necesariamente como un único viaje después de la boda, sino como una experiencia más amplia que puede comenzar antes del gran día, dividirse en distintos momentos o combinar varios destinos».

También el por el multi-location moon es una tendencia que ha crecido a la alza. Responde al deseo de aprovechar al máximo un viaje ·que muchas parejas consideran verdaderamente único». «Combinar varios destinos permite reunir distintas formas de viajar dentro de una misma luna de miel: descanso, cultura, gastronomía, naturaleza, bienestar o aventura», añade.

 Influenciado por el nuevo perfil de viajero

Esta transformación está estrechamente vinculada a un viajero «más orientado a la experiencia, que busca viajes a medida y momentos con un mayor valor emocional, en lugar de seguir una fórmula tradicional», subraya el experto. Y esto es algo que se incrementa, especialmente entre los viajeros más jóvenes. Dentro del mercado del turismo, se han convertido en un nicho más dispuesto a optar por la experiencia y la innovación que por la tradición. Algo que, en palabras del experto, encaja con un viajero «más informado y orientado a la experiencia, que no quiere elegir entre playa y ciudad, descanso y descubrimiento, sino integrar distintas motivaciones en un mismo itinerario».

(Foto: Unsplash)

Presupuestos históricos

Otro de los factores que más han sufrido las consecuencias del nuevo paradigma de las lunas de miel es el presupuesto, y no precisamente en el mal sentido. El estudio Vows & Venues realizado por Hyatt a más de 2.000 personas en España refleja que el presupuesto reservado por los españoles para la luna de miel es de 11.591 euros

Teniendo en cuenta que el portal Bodas.net destacó en su Informe del Sector Nupcial 2024 que el gasto en la luna de miel de los españoles era de 5.750 en destinos internacionales, cabe resaltar que el incremento es muy considerable. No hablamos, según Manuel Melenchón, de un contraste generacional en términos de gasto absoluto, sino que «observamos una evolución en la forma de consumir este tipo de experiencias: de un modelo de luna de miel más convencional a otro más flexible, experiencial y centrado en el valor emocional del viaje».

(Foto: Unsplash)

Nuevas oportunidades en el sector hotelero

Para el sector hotelero, esta tendencia trae consecuencias positivas a la hora de diseñar experiencias transversales entre sus hoteles y destinos. «Representa una oportunidad relevante, ya que los hoteles y resorts pueden actuar como facilitadores de experiencias más completas, conectando destinos, servicios y momentos dentro de una misma narrativa de viaje».

Experiencias que incrementan

A los conceptos de viajes mencionados anteriormente se suman experiencias que están creando la diferencia a la hora de confeccionar la oferta de lunas de miel. «Las experiencias vinculadas al bienestar, la desconexión y la intimidad también cobrarán cada vez más importancia, junto con una nueva forma de entender el lujo, más emocional y basada en momentos únicos, privacidad, servicios personalizados y experiencias a medida», destaca Manuel Melenchón.

(Foto: Unsplash)

Otra tendencia clave será la consolidación de la luna de miel como un viaje más modular, «que podría combinar una escapada previa a la boda, una estancia breve tras el enlace y un gran viaje en una etapa posterior». En este contexto, «los hoteles y resorts desempeñarán un papel clave como facilitadores de toda la experiencia nupcial, antes, durante y después de la celebración».