JETS PRIVADOS

Carlos Matallana, director de LunaJets, sobre los eVTOL: «Son el último recorrido que el jet privado no puede satisfacer»

aviación privada eléctrica
Carlos Matallana, director de LunaJets en España. (Foto: LunaJets)
Lucía Lera
  • Lucía Lera
  • Periodista especializada en viajes, belleza y estilo de vida. Al terminar la carrera entendí que quería convertir mi vocación en mi forma de vida, y desde entonces el periodismo se ha convertido en el lugar desde el que contar historias, descubrir lugares y conectar con personas. A lo largo de este camino he colaborado con distintas cabeceras, confirmando en cada artículo que elegí la profesión adecuada.

La electrificación de los vehículos se encuentra en un momento de expansión. Primero fue la carretera, después el mar y ahora, parece que su próximo objetivo se ha fijado en la aviación. Por si fuera poco, el comienzo se ha acrecentado porque uno de los segmentos más exclusivos del mercado del aire se ha fijado en nuevas propuestas eléctricas; hablamos de la aviación privada. Todavía son pocos los proyectos y las compañías que han empezado a introducir naves eléctricas dentro de su portfolio; una de ellas es LunaJets. La compañía ha dado un paso más para convertir los jets privados eléctricos en una realidad cada vez más certera.

El jet privado es el símbolo por excelencia de la exclusividad, que evoluciona a la par que el mercado y la tecnología para definir una forma diferencial de viajar. Este concepto, entendido como el «verdadero lujo», apunta Carlos Matallana, director de LunaJets en España; se centra en eliminar fricciones, anticiparnos a las necesidades del cliente y conectar cada etapa del viaje de forma fluida y personalizada. «La tecnología nos ayuda a hacerlo de manera más rápida, precisa y eficiente, pero sin sustituir el factor humano. Al contrario, nos permite dedicar más atención a lo que realmente importa: ofrecer un servicio excepcional y adaptado a cada persona».

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(Foto: LunaJets)

Los avances en el sector de la aviación privada se encuentran ahora en un momento donde comienzan a hablar del concepto de eVTOL (aeronaves eléctricas de despegue y aterrizaje vertical). Una realidad que LunaJets prevé que los primeros vuelos eVTOL despeguen en Dubái en 2027, seguidos por Estados Unidos y Europa en 2028, con redes aéreas plenamente operativas entre 2030 y 2031 para conectar el jet privado con el destino final.

Una respuesta a las nuevas demandas

Una vertical fundamental del lujo es anticiparse a las necesidades de un cliente cada vez más informado. «Esto hace que, en lo que se refiere al servicio en sí, pida personalizar cada vez más la experiencia, y tenga muy claras sus preferencias respecto a un tipo de avión u otro», explica Carlos Matallana. Y más allá de la personalización, las necesidades de este nuevo perfil abarcan cada uno de los momentos del viaje, apunta.

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(Foto: LunaJets)

La apuesta por este tipo de naves responde, en gran medida, a su capacidad para ampliar las posibilidades de acceso a distintos puntos. «El cliente cada vez tiene más conciencia sobre las limitaciones operativas de los aeropuertos, o lo congestionado que puede estar un destino sobre otro. Por tanto, está poco a poco transicionando hacia destinos menos concurridos. De hecho, voy más allá, el pasajero cada vez transiciona menos hacia destinos y cada vez más hacia experiencias».

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(Foto: LunaJets)

Con la consecuencia de que la estrategia por ofrecer servicios diferenciales se ha convertido en el mayor reto de compañías como LunaJets. Su respuesta: innovar mediante dos líneas estratégicas. Por un lado, «llegar a acuerdos con una mayor variedad de flota que cumpla con nuestras exigencias mínimas de calidad; queremos ser capaces de poder dar a elegir entre más opciones de cabina y precio a nuestros clientes». Por otro, acrecentar la escucha a su cliente objetivo: «Escuchamos, entendemos las nuevas demandas, las nuevas sensibilidades, etc., e intentamos implementar todo aquello que las satisfaga».

Un punto diferencial: el acceso

Donde las naves tradicionales no llegan, el eVTOL aparece: «Se encarga de ese último recorrido que el jet privado no puede satisfacer y que generalmente necesitaba de la operativa de aeronaves como los helicópteros, los cuales tienen una disponibilidad limitada y un precio superior al de los aviones».

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(Foto: LunaJets)

En ese sentido, «los eVTOL rompen este paradigma, pues permitirán al pasajero llegar al destino final desde el aeropuerto hasta el vertipuerto más cercano al objetivo final». Esto será al principio, apunta Carlos Matallana, «pero con el paso del tiempo será aún más espectacular, pues proliferarán los vertipuertos privados, en fincas, jardines, etc., y pasaremos a un auténtico servicio puerta a puerta».

El lujo está en el tiempo

Por tanto, no competirán con las grandes flotas de jets privados, sino que se complementarán. «Hay que entenderlos como una capa más de movilidad. Por poner un ejemplo, un pasajero aterrizará en Málaga y usará una aeronave eVTOL para desplazarse a su dirección postal en Marbella». Competirá, en todo caso, «con el transporte terrestre, y la diferencia será básicamente el tiempo, ese lujo moderno por escaso».

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(Foto: LunaJets)

«Siempre hemos mantenido que el tiempo es el driver principal para optar por la opción privada», apunta Mataallana. Ahora, «la ganancia en tiempo para el usuario es aún más pronunciada. Además, a nosotros nos va a permitir mantener un flujo más constante de calidad y servicio durante toda la jornada de viaje». Marcando con ello un antes y un después en la experiencia para el cliente de movilidad privada y en el servicio detallado y exclusivo de las grandes compañías.