La guerra por la herencia de Dolly Parton llega a los tribunales: orden de alejamiento contra su sobrino
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La muerte de Dolly Parton, el pasado 25 de agosto, no ha puesto fin a las cuestiones relacionadas con su enorme patrimonio. Apenas unas semanas después del fallecimiento de la estrella del country, uno de los miembros de su familia se encuentra enfrentado al equipo encargado de gestionar su legado. Se trata de Bryan Seaver, sobrino de la artista y quien durante más de dos décadas estuvo al frente de la seguridad de varias de sus propiedades. Tras ser despedido de su puesto, Seaver ha sido acusado de enviar mensajes intimidatorios y de reclamar dinero, mientras que él sostiene que sus palabras fueron sacadas de contexto y denuncia que se ha actuado de mala fe con respecto a sus intereses.
Un conflicto que comenzó tras la muerte de Dolly Parton
La disputa familiar ha estallado después de la muerte de Dolly Parton y tiene como protagonistas a Bryan Seaver y al entorno que actualmente gestiona el patrimonio de la cantante. Seaver era una persona muy cercana a la artista: trabajó durante más de 20 años como responsable de seguridad y había heredado este puesto de su propio padre.
Además, fue precisamente él quien comunicó públicamente el fallecimiento de Parton el 25 de agosto. Según explicó entonces, la propia cantante le había pedido años atrás que fuera él quien diera la noticia cuando llegara ese momento.
Sin embargo, pocas semanas después, la relación con el equipo encargado de administrar el legado de la artista se rompió. Seaver fue despedido como responsable de seguridad de varias propiedades vinculadas a Parton, entre ellas una finca, un museo y un almacén en Nashville. La decisión provocó un enfrentamiento con Danny Nozell, representante de la cantante y actualmente una de las personas encargadas de gestionar sus intereses póstumos a través de She’s Alive, LLC.
La petición de una orden de alejamiento
El conflicto dio un paso más cuando la empresa solicitó ante un tribunal de Tennessee una orden de alejamiento contra Seaver. La medida, concedida temporalmente el 22 de septiembre, busca impedir que el sobrino de Parton se acerque o interfiera con trabajadores, abogados y socios comerciales relacionados con la gestión de su legado.
La documentación presentada ante el tribunal recoge acusaciones de amenazas, intimidación y presión para conseguir dinero. Según la demanda, algunos de los mensajes enviados por Seaver hacían referencia a su pasado como militar y contratista de seguridad, así como a su supuesto acceso a armas y experiencia en operaciones de seguridad.
Entre las acusaciones aparece también la supuesta amenaza de emprender acciones destinadas a perjudicar los negocios relacionados con Dolly Parton si no recibía el dinero que consideraba que le correspondía. La documentación menciona incluso posibles acciones contra la imagen comercial de la cantante y sus acuerdos de marca.
El sobrino niega haber amenazado
Bryan Seaver, por su parte, ha rechazado la interpretación que el entorno de Parton hace de sus mensajes. El sobrino sostiene que sus conversaciones privadas han sido sacadas de contexto y que se trataba de discusiones entre personas que mantenían una relación personal y profesional desde hacía años.
También ha cuestionado la forma en la que se produjo su despido y ha acusado a la empresa de actuar de mala fe respecto al legado de su tía. Según su versión, sus palabras no constituían amenazas y formaban parte de conversaciones privadas mantenidas durante un momento especialmente complicado tras el fallecimiento de Parton.
Una fortuna valorada en unos 385 millones de euros
Detrás del conflicto se encuentra también un patrimonio de enormes dimensiones. Forbes había estimado la fortuna de Dolly Parton en unos 450 millones de dólares, alrededor de 385 millones de euros al cambio aproximado. Una cantidad que no procede únicamente de décadas de éxitos musicales, sino también de un amplio entramado empresarial.
Uno de los activos más conocidos es Dollywood, el parque temático situado en Tennessee y convertido en una de las grandes empresas asociadas a la imagen de la cantante. A ello se suma el valor de su catálogo musical y de las diferentes actividades comerciales construidas durante décadas alrededor de su nombre y su marca.
La situación tiene además una particularidad: Dolly Parton no tenía hijos. Su marido, Carl Dean, falleció en 2025, y la cantante dejó atrás a otros miembros de su familia, entre ellos sus seis hermanos. Bryan Seaver es hijo de Cassie Parton, una de las hermanas de la artista.
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