CASA REAL NORUEGA

El fugaz romance del rey Harald V de Noruega con la reina Sofía que pudo cambiar el rumbo de la monarquía europea

Harald de Noruega, Sonia de Noruega y la reina Sofía
(Foto: COOL)
Javi Fernández

Con la muerte de Harald V de Noruega ha vuelto a resurgir la polémica historia de amor que mantuvo con la reina Sonia de Noruega, pero no fue la única mujer que estuvo relacionada con el entonces príncipe heredero. La relación del fallecido monarca y su mujer llegó incluso a saltar a la pequeña pantalla y puso en jaque la estructura de la monarquía noruega, hasta el punto de que el futuro rey llegó a enfrentarse a su padre. Todo terminó llegando a buen puerto y, todavía con Olav V en el trono, Harald consiguió casarse con Sonia. Eso sí, antes de que ella se convirtiera en su mujer, hubo otro nombre que sonó con fuerza: el de la reina Sofía de España.

Harald V de Noruega y Sonia se conocieron cuando eran muy jóvenes, en un campamento de verano, y entre ellos surgió una historia de amor que tuvo que superar muchas dificultades antes de llegar al matrimonio. Como bien se sabe, para poder casarse, el entonces príncipe tuvo que enfrentarse a las restricciones de la Corona e incluso a su propio padre, el rey Olav V. Estaba claro que no entraba en los planes del monarca que su único hijo se casara con una plebeya y, por ello, se buscaron otras posibilidades que encajaran mejor con su posición.

El por entonces rey de Noruega envió a Harald a estudiar a Oxford y fue en ese entorno donde el heredero tuvo contacto con jóvenes pertenecientes a otras familias reales. Aquí es donde el nombre de Sofía de Grecia cobra importancia. Los reyes griegos visitaron Oslo a mediados de los años 50 y fue durante aquella etapa cuando Harald y la entonces princesa Sofía coincidieron e incluso compartieron un baile.

Aquel encuentro hizo que surgieran numerosos rumores y se llegó a hablar de la posibilidad de que ambos pudieran terminar casándose. La propia reina Sofía recordó años después aquellos movimientos en una conversación con Pilar Urbano para su biografía. «Yo sé que hubo muchos intereses de casarnos. Se provocaron encuentros, se hicieron cábalas…», confesó. Sin embargo, poco había que hacer, puesto que la entonces princesa griega era consciente de que Harald estaba enamorado de Sonia.

La situación llegó a un punto de inflexión cuando la relación entre Harald y Sonia comenzó a poner contra las cuerdas a la Corona. Según el relato que ha trascendido sobre aquellos años, Sonia llegó a plantear una decisión extrema si finalmente no podía casarse con el hombre que amaba. Harald, por su parte, también puso a su padre ante una disyuntiva que parecía imposible: o le permitía casarse con Sonia o renunciaría a sus derechos al trono.

Para Olav V aquello suponía un auténtico problema. Harald era su único hijo varón y una renuncia habría abierto una complicada crisis sucesoria en la monarquía noruega. Finalmente, el rey acabó aceptando que su hijo contrajera matrimonio con Sonia Haraldsen y aquella historia que durante años había permanecido prácticamente en secreto terminó convirtiéndose en una boda real.

Seis años después de que doña Sofía y el entonces príncipe Juan Carlos celebraran su boda en Atenas, Sonia se convirtió en princesa de Noruega tras su enlace con Harald, celebrado en Oslo el 29 de agosto de 1968. Años después, cuando Harald llegó al trono tras la muerte de su padre en 1991, ella pasó a convertirse en reina consorte.

Aquel incómodo episodio quedó atrás y tanto Harald V como la reina Sofía coincidieron posteriormente en numerosos actos relacionados con las diferentes casas reales europeas, aunque para entonces ambos habían construido sus respectivas familias. Uno de sus últimos encuentros públicos tuvo lugar el 19 de septiembre de 2022, durante el funeral de Estado de la reina Isabel II en la Abadía de Westminster, en Londres.

Con la muerte de Harald V, la relación entre ambas casas reales vuelve a adquirir protagonismo. En el funeral de Estado del monarca noruego, la reina Sofía podría acompañar al rey Felipe VI y a la reina Letizia, no solo por la relación institucional y personal que existe entre las dos familias, sino también por el vínculo familiar que une a la reina emérita con la Casa Real noruega a través de la rama danesa de la dinastía Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg.

Ahora, con Harald V ya fuera del trono, la Corona noruega cambia de manos y Haakon se convierte en rey. Una nueva etapa que comienza en un momento especialmente delicado para la familia del nuevo monarca, marcada por las polémicas que rodean a su hijastro, Marius Borg, y por las informaciones relacionadas con el pasado de Mette-Marit y su vínculo con el pedófilo Jeffrey Epstein.

Así, mientras Noruega despide a Harald V, también queda atrás una historia de amor que pudo haber terminado de una manera completamente diferente. Porque antes de que Sonia se convirtiera en reina, hubo otra princesa que pudo haber ocupado su lugar.