El despiste que ha puesto en evidencia el impecable estilo del Rey Carlos
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Si hay algo que caracteriza al Rey Carlos, además de haber sido durante muchos años el heredero de más edad de Europa, es su impecable estilo. A sus 74 años, el hijo mayor de la Reina Isabel es, sin lugar a dudas, uno de los hombres más elegantes de su generación, con una capacidad innata para resistir a modas y tendencias y apostar por prendas de calidad que desafíen el paso del tiempo y que, además, supongan un compromiso con la sostenibilidad.
Sin embargo, al igual que cualquier otra persona, el monarca no está libre de sufrir en alguna ocasión algún que otro despiste o problema estilístico, tal como le ha ocurrido en una reciente visita. El soberano y su esposa, la Reina Consorte Camila Parker-Bowles han realizado una visita a Brick Lane, en la que han aprovechado para reunirse con empresarios locales y líderes comunitarios. Una visita que ha generado una enorme expectación, de hecho, muchos de los vecinos de la zona salieron a las calles para dar la bienvenida a los Reyes e incluso, un grupo de niños recibió a Carlos cantando el God Save the King.
Este ha sido la primera visita de los Reyes al distrito de Brick Lane. Carlos III y Camila Parker-Bowles aprovecharon la jornada para recorrer las calles e intercambiar opiniones con algunos vecinos. La visita comenzó a las 11 a.m. en el Parque Altab Ali, que recibió el nombre del hombre de Bangladesh de 25 años que fue asesinado en un ataque racista en 1978, y el Rey además plantó un árbol en su memoria. Además, Carlos y Camila se reunieron con líderes comunitarios involucrados en el movimiento contra el racismo de la década de 1970 y visitaron la emblemática mezquita de Brick Lane.
Fue precisamente dentro de la mezquita donde el monarca protagonizó un curioso momento. A su entrada en el templo, el Rey Carlos se quitó los zapatos, como gesto de respeto y cumpliendo con las normas de acceso. Un detalle que permitió ver los calcetines del hijo mayor de la Reina Isabel.
Si la pasada Navidad el Rey sorprendió con una corbata de dinosaurios regalo de sus nietos con la que mostró su lado más desenfadado, esta vez no recurrió a calcetines divertidos como hacen otros mandatarios o royals, sino a un clásico modelo en azul oscuro o negro. Sin embargo, la mala suerte o quizás un despiste quiso que uno de los calcetines del Rey tuviera un agujero. Un pequeño contratiempo para uno de los royals más impecables del mundo, que ha puesto de manifiesto que, al fin y al cabo, Carlos III también tiene contratiempos con su vestuario.
Lo que no se sabe es si el Rey ya se puso los calcetines rotos cuando salió de su residencia por la mañana o si el agujero se le hizo a lo largo de la jornada. Al fin y al cabo son cosas que pasan.
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