Dior

Giro en el accidente que acabó con la vida de Mathilde Favier, directora de Dior: el camionero contradice la investigación

Matilde Favier en un evento en Cannes. (Foto: @mathildefavier)
Matilde Favier en un evento en Cannes. (Foto: @mathildefavier)
Marta Morales

Una semana después de la muerte de Mathilde Favier, la conmoción continúa. La directora de Relaciones Públicas de Dior, una de las mujeres más influyentes y mejor conectadas de la moda francesa, falleció el pasado 17 de agosto a los 57 años en un accidente de tráfico ocurrido cerca de Thouars, al noroeste de Poitiers. En el siniestro también perdió la vida su pareja, el productor cinematográfico Nicolas Altmayer. Ahora, mientras familiares y amigos afrontan el duelo, la investigación sobre el accidente ha abierto una nueva incógnita.

Dos versiones frente a frente

La Fiscalía de Niort investiga el siniestro como un posible homicidio involuntario. Las primeras pesquisas apuntaron a que el camión implicado habría invadido el carril contrario y colisionado frontalmente con el vehículo en el que viajaban Favier y Altmayer.

Sin embargo, el conductor del camión ha ofrecido ante el juez una versión muy diferente. El hombre, de 32 años y trabajador de una compañía de transporte con sede en Lituania, asegura que fue el Mini Cooper de la pareja el que se desvió de su trayectoria y atravesó la línea continua.

Los análisis practicados al camionero tras el accidente dieron negativo en alcohol y drogas y, según las informaciones conocidas hasta ahora, tampoco habría circulado por encima del límite permitido. La investigación deberá determinar qué ocurrió realmente en los segundos previos a la colisión.

La mujer que convirtió Dior en un puente con Hollywood

Más allá de las circunstancias de su muerte, el nombre de Mathilde Favier está inevitablemente ligado a una manera muy particular de entender las relaciones públicas. Durante años fue una figura esencial de Dior y una auténtica arquitecta de los vínculos entre la alta costura, el cine, la música y las celebridades internacionales. Su talento no residía únicamente en disponer de una agenda extraordinaria, sino en algo mucho más difícil: sabía crear relaciones duraderas.

Su conexión con la moda venía de familia. Su hermana, Victoire de Castellane, es una figura fundamental de la alta joyería de Dior, mientras que su tío Gilles Dufour trabajó junto a Karl Lagerfeld en Chanel. Mathilde comenzó su trayectoria en la prensa de moda y posteriormente pasó por Prada y Miu Miu, antes de regresar a Dior en 2011.

Desde entonces contribuyó a consolidar una red internacional de estrellas vinculadas a la maison. Jennifer Lawrence, Natalie Portman, Rihanna, Anya Taylor-Joy, Jisoo, Michelle Yeoh, Rosalía, Lady Gaga o Céline Dion son algunos de los nombres relacionados con el universo de Dior durante aquellos años. Para Favier, vestir a una celebridad era sóDiorlo el principio. Lo importante era construir una conexión capaz de sobrevivir a una alfombra roja.

Dior, Mathilde Favier
(Foto: @mathildefavier)

Cuando apareció la palabra que lo cambió todo

Detrás de esa imagen de mujer incansable existía una historia mucho más personal. En 2016, a los 46 años, Mathilde fue diagnosticada de cáncer de mama. Durante el tratamiento tuvo que aprender a convivir con una realidad completamente diferente mientras continuaba vinculada al vertiginoso mundo de la moda. Años después decidió hablar públicamente de su experiencia y convertirla en un mensaje de esperanza.

Su diagnóstico dejó de ser un secreto en 2024, coincidiendo con la publicación de Mathilde à Paris. En sus intervenciones hablaba de la importancia de reconstruirse después de una enfermedad y de prestar atención tanto al cuerpo como a la mente. Yoga, ejercicio, alimentación equilibrada, descanso y mindfulness comenzaron a ocupar un lugar importante en su vida. No como sustitutos de los tratamientos médicos, sino como herramientas para recuperar el equilibrio después del miedo. Incluso su característico corte de pelo corto, de aire francés y ligeramente sesentero, terminó formando parte de esa nueva etapa: una imagen sencilla, poderosa y absolutamente suya.

Una Mathilde más íntima

Quienes la seguían en redes sociales pudieron descubrir durante sus últimos años una faceta alejada de las grandes fiestas, los desfiles y las alfombras rojas. Compartía contenidos relacionados con bienestar, alimentación y ejercicio y mostraba una vida mucho más cotidiana. También mantenía una estrecha amistad con Isabella Capece, cofundadora de Maisie Café, con quien compartió proyectos y conversaciones sobre hábitos saludables y estilo de vida.

Su compromiso con quienes atraviesan un cáncer fue más allá de su propio testimonio. Favier apoyó al Institut Rafaël, dedicado al acompañamiento integral de pacientes oncológicos, y destinó parte de los beneficios de Mathilde à Paris a esta institución.

Carlo Agostinelli y Mathilde Favier en una comida. (Foto: @carlo_agostinelli)
Carlo Agostinelli y Mathilde Favier en una comida. (Foto: @carlo_agostinelli)

El dolor de sus hijos

Quizá las palabras más conmovedoras tras su muerte han llegado de sus hijos, Héloïse y Carlo Agostinelli. Ambos han expresado públicamente la devastación provocada por la pérdida de su madre y la dificultad para aceptar una despedida tan inesperada.

Sus mensajes dibujan una Mathilde diferente a la ejecutiva sofisticada que conocía el mundo de la moda: una madre cercana, protectora, fuerte y profundamente presente. En los últimos días, numerosas figuras de la moda, el cine y la sociedad internacional también han querido despedirse de ella. Entre ellas, nombres como Helena Christensen, Talita von Fürstenberg, Elisabetta Gregoraci, Miranda Kerr, Marion Cotillard, Naty Abascal, Elle Macpherson, Claudia Schiffer, Marta Sánchez o Rachida Dati.

La investigación sobre el accidente continuará, pero su legado ya parece mucho más difícil de cuestionar. Mathilde Favier pasó décadas conectando personas, culturas y universos aparentemente distintos. Y, después de enfrentarse al cáncer, convirtió su propia experiencia en una defensa de una vida más consciente.