Celia, sobrina de Ana Obregón, preocupa al revelar la enfermedad que le han diagnosticado
Celia Vega-Penichet ha desvelado que padece "una compleja enfermedad viral y bacteriana".
Después de meses de incertidumbre, la sobrina de Ana Obregón siente "cierto alivio" al tener un diagnóstico claro
Celia Vega-Penichet, sobrina de Ana Obregón, siempre ha preferido mantenerse en un perfil bajo de cara a los medios, a pesar de la fama de su familia. Sin embargo, desde que salió a la luz que era la madrina de la pequeña Ana Sandra (la hija póstuma de su primo Aless), y por consiguiente, su tutora legal en caso de que le ocurriera algo a la actriz, el interés por ella se ha disparado. Aun así, Celia se ha mantenido fiel a su hermetismo, aunque eso no ha podido frenar que su lista de seguidores en las redes sociales haya crecido exponencialmente desde entonces. Es por ello por lo que en las últimas horas ha querido compartir el motivo por el que recientemente ha estado más desaparecida de lo habitual en el universo 2.0: «una compleja enfermedad viral y bacteriana».
«Queridos amigos, sé que he estado casi completamente ausente, pero no ha sido por elección propia. Los últimos años han estado marcados por profundos altibajos personales y, al final, te llega y te afecta. Poco a poco mi salud física empezó a desmoronarse», comenzaba a contar. Añadía que, ahora, sentía «cierto alivio» tras un período que ha estado marcado por el «agotamiento físico y emocional, dolores e interminables pruebas», ya que por fin, los médicos habían conseguido un diagnóstico claro de lo que le ocurre. «Descubrieron que padezco una compleja enfermedad viral y bacteriana que causa agotamiento y desregulación inmunitaria crónica: una respuesta neuroinmune e inflamatoria que afecta a varios sistemas a la vez», explicaba.
«Quería compartir esto para que entendáis por qué he estado desaparecida, tan distante, o por qué no he respondido. No es que haya elegido desaparecer; he estado luchando en silencio, haciendo todo lo posible por sanar», proseguía, señalando que sin duda, lo que más difícil le ha parecido de este proceso ha sido «aprender a descansar» y «poder bajar el ritmo sin sentirse culpable ni menos valiosa». «Gracias por vuestra paciencia, cariño y comprensión. Todavía sigo yendo despacio, pero finalmente tengo un camino y eso lo cambia todo», concluía.
Cabe destacar que no es la primera vez que Celia Vega-Penichet se sincera sobre su estado de salud. A principios de 2025, la sobrina de Ana Obregón ya se mostró muy preocupada al no entender que le ocurría a su cuerpo y no tener un diagnóstico claro. «Ha sido realmente frustrante […] He estado constantemente preocupándome, pero he aprendido a centrarme en lo que puedo controlar», confesaba por aquel entonces. Ahora, diez meses después, por fin ha podido respirar tranquila al recibir un parte médico y comenzar el tratamiento necesario para la enfermedad que padece y que, hasta ahora, había sido un auténtico misterio.
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