Comunidad Valenciana
PRESIDENTE DE LA DIPUTACIÓN DE VALENCIA

Vicente Mompó, presidente de la Diputación de Valencia: «Tras la DANA nosotros sí bajamos al fango para ayudar sin poner excusas»

"Hemos demostrado que la Diputación de Valencia es una institución útil que ha estado a la altura"

"La relación con Ens Uneix es normal, hemos demostrado que cuando se tiene alturas de miras es posible gobernar"

Pinche aquí para ver la entrevista completa a Vicente Mompó

Con sólo 30 años, en 2011, Vicente Mompó Aledo (13 de junio de 1981) accedió a la Alcaldía de Gavarda, un pequeño municipio ubicado en la Ribera Alta, en la provincia de Valencia. Nueve años después, en 2020, accedió a la presidencia del PP en la provincia de Valencia. Y, en junio de 2023, recuperó para los populares la presidencia de la Diputación de Valencia, en pacto con Ens Uneix. En ese momento, Compromís insistía en que las diputaciones eran instituciones que debían desaparecer. En sólo tres años en la presidencia, Vicente Mompó ha acabado con ese mantra de la izquierda: «Hemos demostrado que la Diputación de Valencia es una institución útil que ha estado a la altura». 

PREGUNTA.- ¿Cuál es su balance al frente de la Diputación de Valencia después de tres años de mandato?

RESPUESTA.- Muy positivo. Llegamos a una institución donde partidos como Compromís se atrevían a verbalizar que tenían que desaparecer. Esto fue en las dos legislaturas anteriores a formar equipo de Gobierno nosotros. Nos ha tocado gestionar, desgraciadamente, la peor catástrofe de nuestra historia. Y la sensación de las valencianas y los valencianos es que somos una institución útil, que ha estado a la altura. Y que en la peor tragedia de nuestra historia ha estado bien valorada.

P.- ¿Cómo ha sido ese inmenso trabajo de la Diputación de Valencia durante la DANA?

R.- Al final, como municipalistas que somos, como alcalde de municipio pequeño, lo que intentamos fue estar a la altura, empatizar con los alcaldes, con el territorio, bajar al fango e intentar ayudar. Sobre todo, no poniendo como excusas las competencias, que es lo que hacían otros, sino intentando y partiendo de la base de que lo que no hiciésemos nosotros lo iban a terminar teniendo que hacer los alcaldes. Era complicado, pero, mirando hacia atrás, creo que hicimos lo que teníamos que hacer.

P.- Y siguen haciendo ustedes un esfuerzo importante, con los presupuestos de la institución prorrogados y sacando adelante partidas, ayudas y subvenciones para todo el mundo, según lo que vamos viendo en cada Pleno.

R.- Sí. Actuamos sobre más de 1.000 kilómetros de carreteras; arreglamos 29 puentes…, sacamos, desde el principio de la legislatura, un plan de inversiones que es el más cuantioso de la historia de la Diputación de Valencia, llegamos a través del fondo de cooperación a que los ayuntamientos puedan disponer de gasto corriente para su día a día. No tener presupuestos no es normal. A pesar de la normalidad que nos quiere hacer ver el Gobierno de España, las instituciones tenemos que tener presupuestos y, de hecho, estamos trabajando para que eso sea así.

También es verdad que en el último pleno aprobamos 50 millones de euros para que, precisamente, lleguen esas ayudas a los municipios y, un poco, dejando en evidencia a los partidos de la oposición, que querían hacer ver que la Diputación, sin presupuesto, estaría paralizada. No es así. Queremos tener presupuestos. Pero también es verdad que estamos trabajando en poder llegar a todos los municipios de la provincia.

P.- Sus compañeros al frente de las instituciones públicas valencianas gobiernan con Vox. Pero usted lo hace con una formación de corte local que se llama Ens Uneix (Nos Une), liderada por el ex presidente de esta misma diputación, Jorge Rodríguez, y representada en la institución por Natalia Enguix. ¿Cómo es esa relación con Ens Uneix?

R.- Es una relación normal. Para nosotros, fácil. En los problemas de los pueblos hay poca ideología. Por nuestra parte, y estoy convencido de que por ambas, hemos aprendido unos de otros. Y hemos demostrado a la sociedad que, más allá de la polarización existente y del enfrentamiento estéril, cuando se tiene altura de miras, se puede gobernar. A partir de ahí, cada institución tiene sus peculiaridades. También estamos agradecidos a Vox. Al final, han tenido la altura de miras que otros partidos con más trayectoria y arraigo no han sabido tener. Y han entendido desde el principio que el presupuesto de la institución no era el del Partido Popular ni el de Ens Uneix. Ni de Vicente Mompó ni de Natalia Enguix. Era el presupuesto de los 266 municipios y las tres entidades locales de la provincia de Valencia. Tuvieron el difícil papel de apoyar la investidura sin formar parte del gobierno. Una experiencia muy positiva.