La Generalitat acude a las nuevas tecnologías para evitar que se copien exámenes en selectividad
La Generalitat blinda las PAU con detectores capaces de localizar móviles y dispositivos electrónicos no autorizados
Si se confirma la posesión del objeto no autorizado en funcionamiento, el estudiante no podrá seguir con el examen y su calificación será un cero
Hubo un tiempo en que varios profesores controlaban las aulas en que se celebraban las pruebas de selectividad, ahora denominadas Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU), para localizar a quienes se copiaban. Era cuando las chuletas en el boli o en la mano suponían los sistemas más avanzados para recordar aquel tema que no dio tiempo a repasar. Pero los tiempos han cambiado. Y las nuevas tecnologías han abierto un amplio espectro de posibilidades. En respuesta a todo ello, la Generalitat Valenciana ha decidido blindar las PAU con detectores capaces de localizar móviles y dispositivos electrónicos no autorizados, como los que contiene un reloj.
Así lo ha anunciado este jueves la secretaria autonómica de Educación, Esther Gómez, en la presentación de las normas que regirán las citadas pruebas. De hecho, será la primera vez que se incorporen a las medidas de vigilancia y control iniciativas específicas de detección tecnológica.
La actualización de estos criterios, que también se han anunciado en Andalucía, responde, en el caso de la Generalitat Valenciana, a la necesidad de adaptar los controles de estas pruebas a la realidad tecnológica actual, según ha explicado Esther Gómez. Su fin último va dirigido a garantizar la igualdad de condiciones entre el estudiantado y «preservar la integridad de las pruebas».
De hecho, la normativa establece la prohibición de utilizar y tener teléfonos móviles, relojes inteligentes, auriculares, tabletas, ordenadores o gafas con inteligencia artificial (IA) durante las pruebas. Pero, además, el texto regula por vez primera los que serán los procedimientos de actuación cuando se detecte una actividad tecnológica no autorizada en el transcurso de las pruebas.
Así, si un detector identifica una señal asociada a un objeto personal, el tribunal podrá requerir al estudiante para que muestre el dispositivo. Si se niega, será acompañado en la sede del tribunal para efectuar otra comprobación. Y, si se confirma la posesión de ese objeto no autorizado en funcionamiento, el estudiante no podrá seguir con el examen. Su calificación, en ese caso, será un cero.
Si no se puede identificar de inmediato a la persona propietaria del objeto detectado, la mochila, bolsa o pertenencia a donde se encuentre será trasladada a la sede del tribunal para intentar su identificación. Además, está prohibida la suplantación de identidad, que de ser confirmada implica otro cero en la calificación en el conjunto de la PAU.
Por ello, los estudiantes, según explica la Generalitat, deberán acudir a las instalaciones en que se desarrolle la prueba con 30 minutos de antelación y mostrar un documento oficial de identidad para entrar en el aula. Y, en el supuesto de identificarse utilizando la aplicación miDNI, esta identificación deberá realizarse antes de entrar en el aula, porque no se podrá acceder a ella con el dispositivo móvil conectado.
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