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A qué se refiere Spiderman cuando dice: «Todos los días me levanto sabiendo que cuanta más gente salve, más enemigos me haré»

Spiderman
Spider-Man. (EuropaPress)

Con la llegada a los cines españoles de la nueva entrega del Hombre Araña titulada Spider-Man: Brand New Day, rescatamos una de las citas más recordadas por los fanes de la saga. La frase: «Todos los días me levanto sabiendo que cuanta más gente salve, más enemigos me haré» proviene de la película The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro, estrenada en 2014, donde en ese entonces Spider-Man era interpretado por el actor Andrew Garfield.

Estas palabras son pronunciadas por Peter Parker al inicio de la película, anticipando la trama, donde terminó añadiendo: «Es sólo cuestión de tiempo que me enfrente a alguien con más poder del que pueda superar».

El precio de ser un héroe

La figura de Spider-Man refleja la carga y el coste de ser un héroe, explicando que sus actos de bondad generan rechazo en los villanos, y que cuando los derrota, nacen otros con más venganza y rechazo.

Cada vez que Peter Parker detiene a un criminal, interfiere en los planes de redes oscuras que luego buscarán cobrar venganza. Los villanos ven al héroe como un obstáculo principal para sus intereses, por lo que el peligro que corre aumenta cada vez más. La figura del héroe se ve representada como el sacrificio personal por el bien común. Esta figura muestra que salvar la vida de los inocentes no sólo trae agradecimiento, sino también un aumento constante de amenazas letales.

Detrás de la máscara y el traje

Ser el encargado de resolver crímenes no lleva consigo sólo una carga física, sino también emocional. Se produce un aislamiento emocional que incide en el peso psicológico de llevar una carga que no puede compartir plenamente con sus seres queridos sin ponerlos en riesgo. Detrás de los chistes y las acrobacias en el aire, existe un miedo constante a verse superado por las amenazas que él mismo atrae.

En la película se muestra un Peter Parker que decide luchar contra el crimen no por impulsos, sino por una decisión tomada cada día con plena lucidez, siendo consciente del precio que pagará por sus acciones.