Ciencia
Década de los 90

¿Por qué las personas nacidas antes de 1990 envejecen más lentamente? La Generación Z se está haciendo mayor más rápido

La esperanza de vida tuvo una época de aumento y las nuevas generaciones parecían disfrutar de una buena salud. Aunque, un estudio publicado por la revista científica Nature Medicine plantea un escenario diferente para las personas nacidas a partir de 1990, ya que podrían estar envejeciendo biológicamente más rápido que las personas que nacieron antes. La investigación analizó datos de más de 150.000 participantes del UK Biobank y cerca de 10.000 personas de una cohorte estadounidense. Además, compararon la edad cronológica de los participantes a través de diferentes biomarcadores relacionados con el estado del organismo.

La edad biológica avanza más rápido

Los resultados del informe muestran que las personas nacidas entre 1990 y 1999 presentan una diferencia mucho mayor entre su edad cronológica y su edad biológica que quienes nacieron entre 1965 y 1969. Una diferencia de hasta un 92% superior en la cohorte estadounidense. Por lo tanto, dos personas con la misma edad pueden envejecer a ritmos diferentes. Según la investigación, los que han nacido en los años 90 demuestran signos de un desgaste biológico más acelerado. Además, enfatizan que este descubrimiento refleja una tendencia poblacional y no dicta que todas las personas nacidas después de 1990 vayan a envejecer más rápido.

La relación con el cáncer en jóvenes

Uno de los aspectos más relevantes del trabajo es la relación entre el envejecimiento biológico acelerado y el incremento de los casos de cáncer a una edad temprana. El estudio encontró que cuanto mayor era la diferencia entre la edad biológica y la cronológica, mayor era el riesgo de desarrollar tumores antes de los 50 años. Los científicos creen que el envejecimiento acelerado podría explicar parte del incremento de cáncer de colon, recto o páncreas y de otros tipos detectados en adultos jóvenes durante los últimos años.

¿Por qué ocurre?

Los investigadores afirman que probablemente no exista una explicación exacta. Algunos factores como la alimentación ultraprocesada, el sedentarismo, la obesidad, el estrés crónico, la contaminación ambiental, la alteración del sueño y otros cambios en el estilo de vida podrían contribuir a acelerar el deterioro biológico. Además, recuerdan que la genética sólo explica una parte del proceso de envejecimiento y que muchos factores ambientales y hábitos diarios influyen en la velocidad con la que envejecen las células y los órganos.

La clave: forma de vida

Los expertos insisten en que el estudio no debe interpretarse como un destino para la Generación Z o los Millennials más jóvenes. Por ello, mantener una dieta equilibrada, realizar actividad física con regularidad, dormir lo suficiente, evitar el tabaco y controlar el estrés siguen siendo algunas de las medidas con mayor respaldo científico para favorecer un envejecimiento saludable.

Además, serán necesarias nuevas investigaciones para confirmar estos resultados y comprender las causas. Un trabajo que abre una línea de estudio sobre las condiciones de vida actuales que podrían estar cambiando la velocidad a la que el ser humano envejece.