Ciencia
Astronomía

Un nuevo hallazgo cambia la historia: el cometa Halley podría llevar un nombre equivocado desde hace siglos

  • Janire Manzanas
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La historia de la astronomía podría estar a punto de cambiar para siempre. El cometa Halley recibe su nombre de Edmond Halley, el astrónomo inglés que en el siglo XVIII demostró que los cometas observados en 1531, 1607 y 1682 correspondían al mismo cuerpo celeste. Sin embargo, recientes investigaciones sugieren que la naturaleza periódica de este cuerpo celeste fue reconocida por primera vez entre los siglos X y XI por un monje benedictino inglés llamado Eilmer de Malmesbury.

Si bien Eilmer no era científico, observó lo que hoy conocemos como cometa Halley en dos ocasiones, la primera en 989 y la segunda en 1066. En aquella época, los cometas se consideraban presagios divinos que anunciaban catástrofes naturales, fallecimientos de reyes o guerras. La interpretación de estos eventos estaba dominada por la superstición, y los astrónomos eran eruditos o monjes. Sin embargo, Eilmer fue un paso más allá, demostrando observación de un patrón recurrente en el cielo mucho antes de que existiera la ciencia moderna para confirmarlo.

Hallazgo del cometa Halley

El descubrimiento moderno se produjo gracias al trabajo del astrónomo Simon Portegies Zwart y del historiador Michael Lewis, quienes revisaron crónicas medievales de Guillermo de Malmesbury, un historiador del siglo XII. En sus textos, Guillermo describe cómo Eilmer, ya anciano, vio un cometa brillante en 1066 y recordó haberlo observado años antes, en 989. Según los registros, Eilmer exclamó al ver el cometa: «Has venido, ¿verdad?… Hace mucho que no te veo; pero tal y como te veo ahora, eres mucho más terrible, porque presumes de la caída de mi patria».

A pesar de la intuición de Eilmer, su observación carecía del rigor matemático del trabajo de Edmond Halley, quien utilizó registros históricos, observaciones sistemáticas y la mecánica de Newton para calcular la órbita elíptica del cometa y predecir con exactitud su regreso, lo que le permitió demostrar que los cometas de 1531, 1607 y 1682 eran, efectivamente, el mismo objeto celeste.

La investigación de Portegies Zwart y Lewis plantea una cuestión interesante: ¿debería reconocerse a Eilmer en la historia del cometa Halley? Algunos sugieren que el astro podría recibir un nombre dual, aunque la comunidad científica mantiene que la prioridad científica, basada en la predicción orbital, corresponde a Halley. Mientras, Portegies Zwart explica que, aunque la intuición de Eilmer no se basaba en cálculos matemáticos, sí refleja un entendimiento profundo de la naturaleza cíclica del cometa.

Tapiz de Bayeux

La observación de Eilmer se produjo en una época convulsa en Inglaterra, y la aparición del cometa se interpretó como un presagio de los acontecimientos turbulentos que vendrían tras la muerte del rey Eduardo el Confesor, incluyendo la invasión normanda liderada por Guillermo el Conquistador. La relevancia histórica de este avistamiento se conserva también en el Tapiz de Bayeux.

«Un cometa aparece en el Tapiz de Bayeux entre la escena que muestra la muerte del rey inglés Eduardo el Confesor y la elección de su sucesor, Harold Godwinson. La inscripción del Tapiz solo se refiere a esto como una estrella, aunque podemos ver por su representación, mostrada con una cola peluda, que es un cometa, ahora conocido por nosotros como Halleys Comet P1/Halley.

Sin embargo, detrás de la emocionante historia del Tapiz de Bayeux, se encuentra un rico mundo mitológico de intriga, engaño, la sucesión de reyes y avistamientos anteriores del mismo cometa. En los relatos históricos de muchas culturas, los cometas generalmente se consideran presagios de cambio en lugar de desastre. Aquí consideramos la importancia del cometa del Tapiz en el contexto de la llamada crisis de sucesión inglesa de 1066 con referencia a otros relatos contemporáneos de cometas.

Concluimos que aunque la ilustración del tapiz es sugerente e inconfundiblemente Halleys Comet, no es una prioridad para sus creadores dar un relato preciso de su llegada al cielo, sino más bien conectarlo, probablemente por razones políticas, aunque retrospectivamente, a los eventos secuenciales de la muerte de Edwards y la coronación de Harolds. En eso, los artistas anónimos del tapiz proporcionan una narración única de su llegada», detallan Michael Lewis y Simon Portegies Zwart.

Características

Halley se vio por última vez desde la Tierra en 1986 y se espera que regrese en 2061, cumpliendo su ciclo regular de aproximadamente 76 años alrededor del Sol. Cada vez que vuelve al sistema interior, su núcleo libera hielo y rocas al espacio. Este flujo de escombros genera dos lluvias de meteoros cada año: las Eta Acuáridas en mayo y las Oriónidas en octubre.

Halley se mueve en sentido retrógrado (opuesto al de la Tierra) alrededor del Sol, en un plano inclinado 18 grados respecto a la órbita terrestre. Este movimiento retrógrado es poco común entre los cometas de corto periodo. Su mayor distancia al Sol (afelio) se encuentra más allá de la órbita de Neptuno. El período orbital de Halley es, en promedio, de 76 años. Esto corresponde a una circunferencia orbital alrededor del Sol de aproximadamente 12.200 millones de kilómetros.