Las mejores frases de Severo Ochoa
Gran impacto en la industria de los materiales: investigadores españoles descubren una nanoestructura que enfría la temperatura hasta casi 13 º C sin usar electricidad
India desafía a la Naturaleza y construye un río artificial de 221 km para unir dos ríos naturales y combatir la sequía en una de las regiones más áridas de la Tierra
El papel de los virus en la evolución humana
Vamos a conocer hoy algunas de las grandes frases de Severo Ochoa. Aunque no fue un hombre que se prodigó en medios, es el único junto con Santiago Ramón y Cajal nacido en España que ha logrado un Premio Nobel de Medicina.
En concreto, Severo Ochoa de Albornoz fue un científico español nacido en 1905 que dedicó su vida al trabajo de la medicina y fue el primero en lograr sintetizar el ARN en un laboratorio. Este hito histórico le permitió alzarse con el Premio Nobel de Medicina en 1959, galardón que compartió con uno de sus alumnos, el bioquímico Arthur Kornberg.
Con el tiempo, Severo Ochoa, que desarrolló casi toda su carrera en Norteamérica, se naturalizó allí, aunque previamente había estudiado en Málaga y se había licenciado en Bioquímica a través de la Universidad de Madrid.
Comenzó su carrera como profesor en Madrid, pero ante la inestabilidad en España y posteriormente en Europa con la Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial respectivamente, terminó por emigrar a Estados Unidos tras pasar por Heidelberg y Oxford.
La mayor parte de su vida la pasó en la Universidad de Nueva York. En Estados Unidos trabajó de forma incansable hasta 1986, año en que murió su mujer. Después de este fatídico momento, sufrió una profunda depresión que le impidió volver a publicar trabajo alguno.
Poco después de la muerte de su esposa, comenzó a dar conferencias y a comunicarse con medios y alumnos. Y así vivió hasta los 88 años, cuando murió en su casa de Madrid en 1993, dejando para la posteridad un maravilloso legado que se puede encontrar en su biografía, presentada poco antes de su defunción, y que lleva por nombre La emoción de descubrir.
Frases de Severo Ochoa
- La ciencia siempre vale la pena porque sus descubrimientos, tarde o temprano, siempre se aplican
- En principio, la investigación necesita más cabezas que medios
- Me he dedicado a investigar la vida y no sé por qué ni para qué existe
- Una mujer puede cambiar la trayectoria vital de un hombre
- El amor es física y química
- Mi verdad básica es que todo tiempo es un ahora en expansión
- Primero el hombre aprende en la vida a andar y a hablar. Más tarde, a sentarse tranquilo y mantener la boca cerrada
Llega el momento de reflexionar sobre lo aprendido aquí de la voz de una de las mentes más brillantes que han nacido en España, Severo Ochoa. Aprendamos de quienes realmente merecen la pena.
Temas:
- Frases célebres
Lo último en Ciencia
-
Gran impacto en la industria de los materiales: investigadores españoles descubren una nanoestructura que enfría la temperatura hasta casi 13 º C sin usar electricidad
-
India desafía a la Naturaleza y construye un río artificial de 221 km para unir dos ríos naturales y combatir la sequía en una de las regiones más áridas de la Tierra
-
El papel de los virus en la evolución humana
-
La comunidad científica insta a los españoles a prepararse para lo que llega a España en 2027: no hay nada igual
-
Astrónomos no dan crédito: una estrella que se mueve a 25.000 kilómetros por segundo «siente» la rotación del agujero negro
Últimas noticias
-
Los expertos veterinarios coinciden: ni rascador ni pelotas, el mejor juguete para los gatos es «una caja de cartón porque reduce el estrés y le da seguridad»
-
Precio de la gasolina hoy 30 de agosto: localiza las gasolineras más baratas de Sevilla, Cádiz y otras ciudades de Andalucía
-
Etapa 9 de La Vuelta a España 2026 hoy, domingo 30 de agosto de Villajoyosa al Alto de Aitana: horario, recorrido, perfil y dónde ver por TV
-
La psicología confirma que las personas que evitan hacer vida social de lunes a viernes no es porque sean distantes, más bien prefieren disfrutar del tiempo a solas
-
La psicología coincide en que los jubilados que se niegan a pedir ayuda no lo hacen por orgullo: perder autonomía genera el mismo duelo que perder un ser querido