Ciencia

Kepler 444, el sistema planetario más antiguo conocido

A unos 117 años luz de la Tierra, es decir, relativamente cerca, encontramos un sistema planetario llamado Kepler 444. Pero, ¿qué tiene de especial este lugar? Muy sencillo, que es tremendamente antiguo, según las estimaciones y las investigaciones que se han llevado a cabo. Vamos a conocerlo un poco mejor.

Si pensamos en nuestro universo, con unos 13.800 millones de años de vida, resulta curioso localizar un sistema planetario tan antiguo como este, ya que cuenta con 11.200 millones de años de vida. Es decir, más del doble de lo que tiene nuestro Sistema Solar, con un Sol de apenas 5000 millones de años y una Tierra que ronda los 4600 millones de años de vida.

Se puede considerar que este sistema planetario nació cuando el universo apenas había cumplido el 20% de su edad actual. Pero, si pensamos que una estrella como el Sol tiene una vida de aproximadamente 10.000 millones de años hasta que termina su combustible y su secuencia principal, ¿cómo es posible que aquí haya planetas que superan ampliamente esa cifra?

La respuesta es sencilla, y es que la estrella de Kepler 444 es más pequeña que el Sol, por lo tanto, más longeva, más, estable, más fría y, sorprendentemente, bastante luminosa para su tamaño.

Se considera que las estrellas enanas rojas o naranjas podrían tener secuencias de vida útil que ronden los 20.000 o 30.000 millones de años. Es decir, que sus sistemas planetarios pueden ser muy longevos.

Cómo es Kepler 444

En torno a la estrella Kepler 444 giran un total de cinco planetas, que se sepa. Todos están muy cercanos, ya que ninguno supera los 10 días en completar una vuelta total al astro. Además, todos ellos son menores que la Tierra o Venus, por ejemplo.

Gracias al descubrimiento se ha podido desvelar que los planetas rocosos como la Tierra son realmente antiguos, casi desde que se formó el universo.

Si quieres conocer este sistema estelar, tendrás que mirar hacia la constelación de la Lira. De hecho, aunque no es fácil de observar, en realidad estamos ante un sistema triple, es decir, junto a la estrella principal también hay dos enanas rojas de menor densidad que la acompañan a unas 60 unidades astronómicas (una unidad astronómica equivale a la distancia de la Tierra al Sol, unos 150 millones de kilómetros).

Sin duda, vivir en uno de estos planetas sí podría equipararse a esos mundos fantasiosos con varios soles, como vemos en películas como las de Star Wars o Star Trek.